En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata – Batán en Unidad Socialista, Pablo Aceto, planteó que “a pesar de la promesa del Gobierno nacional de que los grandes usuarios de electricidad pagarían más, la Resolución 434/25 ha generado un desequilibrio en las tarifas del servicio. Es claro que las grandes empresas y grupos económicos como Techint, tienen un poder considerable en la toma de decisiones políticas y económicas que afectan a la población, incluidos los usuarios residenciales y las PYMES”.
En tal sentido, señaló que “desde diciembre de 2023, las facturas de gas natural y electricidad se han disparado a niveles insostenibles para los argentinos. Mientras que los hogares y pequeños comercios se ahogan en aumentos del 799% en el gas y hasta un 570% en la electricidad, hay un grupo selecto que sigue pagando menos por lo mismo. Y entre esos privilegiados, se encuentra uno de los conglomerados más poderosos del país: el Grupo Techint, que juega un rol central en las decisiones energéticas que afectan a millones”.
Subrayó, además, que “el aumento imparable de las tarifas ha golpeado a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) con un brutal 922% en el gas y un 570% en la electricidad. Pero para los grandes actores del mercado, la situación es completamente distinta. Los gigantes de la industria, incluidos aquellos con fuertes vínculos con el Gobierno nacional, como Techint, disfrutan de tarifas significativamente más bajas que el resto de la población . La pregunta es inevitable: ¿por qué los que no sufren el impacto son los mismos que deciden las políticas que nos afectan a todos?”
Sostuvo que “el modelo energético actual está profundamente marcado por las privatizaciones de los servicios básicos, que permiten a los grandes consumidores mantener precios bajos mientras el resto de la sociedad paga más. Estas decisiones no se toman en beneficio de los usuarios, sino de las corporaciones. Y, lo que es peor, quienes están al mando de las empresas privatizadas tienen una influencia directa en las decisiones políticas que rigen los aumentos. En otras palabras, el sistema está diseñado para proteger a los poderosos, no a la gente común”.
Hizo hincapié, también, en que “el aumento de las tarifas no solo afecta a los hogares, sino que pone en riesgo la supervivencia de las PYMES y los pequeños comercios, motores fundamentales de la economía nacional. Estos aumentos, sumados a la inflación y la falta de acceso a financiamiento , pueden significar el cierre de cientos de miles de pequeños negocios, que a su vez derivan en más desempleo y un impacto directo en las economías locales”.
“El viejo dicho del Martín Fierro nunca fue tan pertinente. Quienes toman las decisiones sobre las tarifas energéticas, lejos de verse afectados por los aumentos, siguen manejando el cuchillo desde una posición de privilegio. Esto no solo refleja una profunda desigualdad social, sino una desconexión total con la realidad de millones de argentinos que se enfrentan a tarifas impagables cada mes”, concluyó.













