Lo consideró José San Martín, delegado del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires en Mar del Plata, respecto de las personas que trabajan de manera infrahumana en los hornos de barro que fabrican ladrillos en Batán.
Al respecto, agregó: “son indocumentados, en su mayoría de orígen boliviano”. “Desde el Ministerio de Trabajo tratamos de revertir esta situación - aseguró - pero no podemos porque el lugar es de uno, el horno de otro y cuando nosotros nos vamos vuelven a hacer trabajar a esa gente en esas lamentables condiciones”.
Más adelante, San Martín aseveró: “se está trabajando en conjunto en las escuelas y con los vecinos de Batán para ayudar a esos obreros, pues, por ejemplo, hay niños y mujeres embarazadas trabajando en el pisadero de ladrillos”.
“Para nosotros - disparó - los dueños son unos delincuentes”.
Al finalizar, en tanto, dijo: “queremos que esa gente labore como corresponde. Es una tarea muy mal paga en la que los pseudo - empresarios se aprovechan de los trabajadores”.












