La Asociación de Clubes de Básquetbol realizó el sábado por la noche la tradicional ceremonia de fin de temporada, en la cual reconoce a los mejores. Peñarol y Quilmes, con logros colectivos e individuales, se convirtieron en el eje de la celebración.
El “milrrayitas” recibió el máximo galardón como campeón de la Liga Nacional, pero también se quedó con el MPV de las Finales, entregado a Leonardo Gutiérrez, y el reconocimiento a mejor entrenador, en manos de Sergio Hernández.
Vale destacar que tanto el “Oveja” como Leo recibieron un balón dorado, como entrenador y jugador más ganador de la Liga Nacional, respectivamente.
Quilmes, por su parte, obtuvo una estatuilla como campeón del Torneo Nacional de Ascenso, más el mejor porcentaje en triples, alcanzado por Nicolás Ferreyra, y el mejor recuperador nacional, obtenido por Gregorio Eseverri.
Sin embargo, los clubes más representativos del básquetbol de la ciudad no fueron los únicos marplatenses en recibir trofeos, ya que también Leandro Ramella fue reconocido por mejor entrenador del TNA, por su campaña con Alvear.












