Imprimir
Enviar
Tamaño de texto
00:54
A PROPOSITO DE LAS RECOMENDACIONES DE LA PRESIDENTE CRISTINA F. DE KIRCHNER
¿Por qué los musulmanes no comemos carne de cerdo?
¿Por qué los musulmanes no comemos carne de cerdo?
Por Kamel Gómez
Centro Islámico Marplatense
En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso.
El Corán (el libro sagrado de los musulmanes) nos enseña:
“Hoy se os hacen lícitas las cosas buenas” (5: 5)
En general, las vedas alimenticias en el Islam son muy pocas. Y aquellas prohibiciones están bien explicadas, pues en nuestra Tradición no hay lugar para creencias irracionales o carentes de fundamentos.
La importancia de una buena alimentación y el rol que tiene en nuestra vida la correcta selección de nuestros hábitos alimenticios son innegables.
Por eso dijo el Imam Alí (la paz sea con él): “El estómago es la puerta de todos los males”
Entonces, en primer lugar, es importante destacar que también en la Biblia, en el Antiguo Testamento, se menciona la prohibición de consumir carne de cerdo. Por lo tanto, judíos y cristianos tienen en común esta enseñanza con el Islam.
En el libro de Mateo, en el Nuevo Testamento, leemos de Jesús hijo de María, profeta y mensajero de Dios entre los musulmanes:
“No penséis que he venido a derogar la Ley o los Profetas; no he venido a derogarla, sino a cumplirla. Porque en verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que falte una letra o una tilde de la Ley hasta que todo se cumpla”. (Mateo 5:17 al 19).
En el Corán leemos:“Se os prohíbe la carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo, la del animal que haya sido sacrificado en nombre de otro de Dios, la del que haya muerto por asfixia, golpe, caída, cornada o devorado por una fiera, a menos que lo degolléis (antes de que muera). Y la del que haya sido sacrificado sobre altares y que consultéis la suerte con las flechas…” (5:3)
Y el último Mensajero de Dios enviado a la humanidad, Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él y su familia purificada), nos enseñó:
‘Por cierto que Dios prohibió vender embriagantes, lo muerto, el cerdo y los ídolos’.
Por lo tanto, en las dos fuentes más importantes del Islam, el libro revelado por Dios –el Corán-, como así también la Sunnah o Tradición del Profeta Muhammad, encontramos con absoluta claridad la prohibición de consumir carne de cerdo.
Nos enseña el Seied Said Ajtar Rizvi:
“La prohibición de comer cerdo en el Islam constituye un gran salto hacia delante en la historia de la evolución humana. Considerando que la sangre es, virtualmente, nuestra corriente vital y que todo lo que consumimos afecta, en última instancia, a nuestro sistema sanguíneo, es necesario seleccionar nuestras comidas. Resulta evidente que el hombre de más avanzada concepción revolucionaria es aquel que más cuidadosamente selecciona sus alimentos…Esta prohibición se halla basada en el deseo de purificación de la propia naturaleza, ya que el alimento una vez ingerido, no entra sólo en el intestino y se convierte en excremento; es absorbido y metabolizado en el sistema y circula por todas partes del cuerpo humano, incluyendo el cerebro, y este hecho, de una manera no insignificante por cierto, afecta a la naturaleza del hombre.”.
El Islam no propone un ascetismo extremo, ni veda por tabú: Se prohíbe lo que por naturaleza es repugnante o nocivo para la salud humana, o bien para las costumbres del hombre. Este adquiere las costumbres de lo que come, no porque eso materialmente se las transmita, sino por simpatía. Si uno come una cosa y le gusta, tendrá simpatía por lo que come. Si esto sucede con el cerdo, entonces adquirirá las costumbres del cerdo, como la asquerosidad, la falta de intimidad, la suciedad, el mal olor, el solazarse en la podredumbre, la inversión de los sexos, etc. Muchos animales tienen normas de vida, el cerdo no tiene ninguna.
En una Tradición que se remonta al Imam Yafar Sadiq (la paz sea con él), leemos:
“En cuanto al cerdo, sin duda que Allah transmutó a una gente en figuras diversas, que semejan al cerdo, al mono y al oso, y aquello en lo que El quiso transmutarlas [cualquier otra forma]. Y luego vedó consumir eso, para que nadie se contamine con ello, ni se tome a la ligera Su castigo. En relación al embriagante, lo prohibió por sus efectos y su perjuicio. El adicto al embriagante es como el adorador de los ídolos. Le transmite convulsiones, y le quita su luz, destruye su voluntad y virilidad, y lo lleva a cometer las maldades, como derramar sangre y cometer adulterio. No es seguro que cuando esté ebrio cohabite con su esposa sin tener conciencia de eso. El embriagante no conduce a su bebedor más que a todo mal”.
Podríamos agregar la enorme cantidad de evidencia científica que también nos invita a dejar de consumir la carne de cerdo. Sin embargo, con estos párrafos consideramos que en términos generales la postura del Islam está expuesta.
“y que la paz de Dios sea con aquel que sigue la Guía”
ACLARACIÓN: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.