El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), presidido por Jorge Alvarez, había pedido el traslado de la muestra de marzo a noviembre, tal como había sucedido en la gestión de Julio Márbiz, en 1996.
Sin embargo, ahora el cambio propuesto podría chocar con la decisión de San Luis, provincia que este año realizará su nuevo festival internacional y competitivo, entre el 16 y 25 de noviembre próximos.
En consecuencia, se tendió un manto de dudas respecto de la posición que adoptará la Federación Internacional de Productores de Films (Fiapf). La entidad, vicepresidida por el argentino Luis Alberto Scallela, rige el calendario de los festivales que ellos mismos categorizan como “A”, es decir, “de primera línea”.
Por ello, hay versiones que indican que la nueva sugerencia de Mar del Plata sería postergarlo a julio de 2008.
La cuestión es que la entidad debería resolver la problemática en forma inminente.
El nuevo presidente
El santafecino -aunque porteño por adopción- José Antonio Martínez Suárez es, desde el miércoles último, el flamante “mandamás” del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Es hermano de Mirtha Legrand y sucederá en el cargo a Miguel Pereira.
Martínez Suárez, que cumplirá 82 años en octubre, es la cuarta cabeza visible del Festival, resurgido a partir de una propuesta de Márbiz al presidente Carlos Menem, en 1995. Como se recordará, la primera etapa -no competitiva- fue impulsada por Juan Domingo Perón en 1954; luego, el festival volvió, en 1959, respaldado por la Asociación de Cronistas de Cine, y una vez hegemonizado por el Incaa, se extendió a duras penas hasta 1970.
De los cuatro hombres que lo secundarán, Martínez Suárez sólo reveló un nombre: “Rafael Cohen, un productor por el que, mientras integró el comité de crédito del Incaa, pasaron 50 millones de dólares y no se fue con ninguna valija” – asegura.
¿Será uno de los últimos?
Al ser consultado acerca de la idea del cambio de fechas, el ex presidente Miguel Pereira aseguró: “para mí, se debería seguir haciendo en marzo”. Pero a renglón seguido, remarcó: “Lo que sí veo como un problema es que la Argentina tenga dos festivales internacionales, uno en Mar del Plata y otro en Buenos Aires (Bafici), forzados a competir por un tipo de películas cada vez más parecido”. Asimismo, consideró: “creo que ambos festivales deberían juntarse en uno solo, en Buenos Aires, para que la gente del resto de mundo pueda venir sin tener que sortear un incómodo transporte aéreo, precario y con pocas frecuencias“.
Fuente: La Nación












