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Sábado - 08 de Marzo de 2008 21:20
“Sumar diversidad = mayor igualdad”

Es el lema elegido por el Foro Femenino Latinoamericano para celebrar el Día Internacional de la Mujer.

A través de un comunicado firmado por su fundadora y actual directora ejecutiva, Stella Maris Orosco, el FFL recuerda lo siguiente:

“El 3 de mayo se cumplirán cien años de la primera vez que se celebró, en Estados Unidos, el Día de la Mujer.

El derecho al sufragio y la lucha contra el maltrato y la discriminación laboral fueron las principales pancartas que movilizaron a las militantes que, año a año, en distintos países del mundo, se fueron sumando a la celebración.

Ya 1914, distintos países en Europa conmemoraron el día de la mujer el 8 de marzo, con manifestaciones femeninas en las calles.

Vale aclarar que la fecha evoca aquella huelga de 1857 en que 129 obreras textiles murieron quemadas en la fábrica “Cotton” de Nueva York, cuando fueron encerradas para impedirles que participaran de la marcha en reclamo de una jornada laboral de 10 horas.

Parecen lejanos a nuestra cultura occidental estos reclamos en tiempos de sufragio universal e igualdad jurídica.

Diversas figuras legales parecen poner de manifiesto que la desigualdad de género es cosa del pasado. Sin embargo, las experiencias cotidianas de millones de mujeres parecen decir lo contrario.

Hay espacios de decisión que siguen siendo de muy difícil acceso, los prejuicios ante la mujer en la función pública abundan entre hombres y mujeres de diversas generaciones, y la mujer sigue siendo víctima privilegiada de la explotación laboral.

Ello sin contar la desigualdad sufrida en la vida doméstica, en que millones de latinoamericanas –y especialmente, de latinoamericanas pobres- son sometidas a la explotación, el maltrato físico y psicológico y continúan sin acceso a la educación básica y a atención sanitaria apropiada.

Cien años después, la igualdad parece haber llegado a los sectores más privilegiados de la sociedad. Queda trunco el camino donde otras desigualdades se cruzan y sostienen prácticas y prejuicios que reproducen generación tras generación, relaciones desiguales entre los géneros.

Madres que se ven tironeadas entre sus obligaciones laborales y el cuidado de sus hijos; Mujeres Profesionales y Trabajadoras que reciben miradas que relacionan su condición de mujeres con su (in)capacidad para cumplir su función; maltratos físicos y psicológicos justificados por parejas, familiares y funcionarios públicos; Mujeres elegidas como mano de obra barata...

Es vano pretender una lista exhaustiva… La desigualdad convive con los valores liberales de la modernidad, en tantos casos más predicados que practicados.

Hoy renovamos nuestro deseo de una sociedad donde la diversidad sea respetada, incorporada, valorada.

Quedaron atrás los tiempos en que creíamos que diluyendo nuestras diferencias en un patrón común lograríamos la igualdad.

Rescatando lo bello y lo bueno de nuestras particularidades culturales, sociales, de género, trabajamos por el ideal de una sociedad en que todos somos diferentes, pero iguales en derechos y oportunidades”.

Aclaración: La opinión de los columnistas no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.