La curiosa actitud del intendente Aníbal Rapallini, quien habría sido descubierto tiempo atrás en un salón de juego clandestino, terminó de desnudar la tensa realidad que hoy por hoy se vive en la comuna a su cargo.
La lista de quienes presentaron su dimisión comienza con la directora de Turismo, Solange Navarro, quien fue agredida verbalmente por el mismo intendente, y continúa con la presidenta del Consejo Escolar, el prosecretario de Deporte, prof. Julio Togni; la secretaria de Hacienda, Araceli Bruno, y la contadora municipal, Clementina Uribe.
Además, es preciso acotar que, mediante un decreto, el jefe comunal anterior había conservado el puesto de 10 empleados que pertenecían a planta permanente y había ascendido de categoría a otros tantos, pero el actual primer mandatario de ese municipio derogó la ley en cuestión, por lo que los trabajadores volvieron a estar jornalizados y retornaron a su anterior escalafón.
Además, Rapallini decidió no renovar el contrato laboral a una empleada con 7 meses de embarazo y cortar el vínculo con otro siete municipales.












