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Domingo - 27 de Julio de 2008 17:21
Dos policías detenidos por la fuga del represor Julián Corres, en Bahía Blanca

El represor Julián “Laucha” Corres, acusado de crímenes de Lesa Humanidad durante la última dictadura militar, se fugó de la cárcel en la que estaba alojado el sábado a la madrugada.

Dos policías, un inspector y un cabo, fueron detenidos esta noche durante un allanamiento realizado en la sede de la Policía Federal en Bahía Blanca, en el marco de la investigación por la fuga del represor Julián “Laucha” Corres.

Asimismo, otros nueve uniformados quedaron en disponibilidad, luego del operativo realizado por el departamento de Delitos Complejos de Seguridad Aeronáutica.

También participó personal de la policía de Azul y una delegación de Asuntos Internos, ya que los efectivos de Bahía Blanca no estaban autorizados a hacerlo.

Este allanamiento se desarrolló mientras las fuerzas de seguridad intensificaron la búsqueda del represor “Laucha” Corres, quien se escapó de una dependencia policial de Bahía Blanca.

En ese sentido, según confirmaron fuentes abocadas a la investigación, la delegación local de la Policía Federal fue intervenida y todo el personal fue puesto a disposición del Juzgado Número 1 a cargo de Eduardo Tentoni, ya que Corres estaba custodiado por efectivos de esa fuerza.

Además, la Fiscalía general de Bahía Blanca, que conduce Hugo Omar Cañón, dispuso la intervención de las líneas telefónicas de esa dependencia policial para recolectar las últimas comunicaciones que se registraron antes de la fuga, al tiempo que ordenó la confección de croquis de la departamental y tomó declaración indagatoria a los efectivos que estuvieron cumpliendo funciones en la sede aquella noche.

El ex teniente había ingresado a la dependencia penitenciaria en abril pasado, tras permanecer prófugo por un año y medio, luego de que el juez Alcindo Álvarez Canale librara una orden de detención en su contra.

El 3 de abril último, personal de Interpol lo atrapó mientras caminada por el centro de la ciudad de Buenos Aires, y días después fue trasladado a Bahía Blanca, donde se sigue la causa por delitos contra los Derechos Humanos.

Corres, de 56 años, había sido identificado como uno de los que manejaban el centro clandestino “La Escuelita” de Bahía Blanca, señalado por impartir personalmente torturas con la picana eléctrica y acusado también por violaciones sexuales.

Fuente: NA