El gobernador bonaerense reclamó que se habilite un debate científico, con la intervención de la Iglesia y de los especialistas, antes de reformar la ley de drogas. Así, mostró diferencias ante la propuesta nacional.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, sostiene que con su convocatoria a todos los sectores busca ratificar que es un tema importante para toda la sociedad y, sobre todo, para los sectores más postergados.
En tanto, el Gobierno elabora un proyecto de ley que rechaza castigar al consumidor y distingue entre drogas blandas y duras. Además, prevé penas mayores para el delito de narcotráfico y agravantes en el caso de que intervengan funcionarios públicos.
Según fuentes oficiales, se enviará el proyecto al Congreso antes de fin de año y es allí donde Scioli alienta el debate amplio.
La iniciativa que involucra cambios en la legislación penal deberá ser ratificada por el Congreso, el mismo que con su voto en contra de las retenciones provocó la peor derrota política del kirchnerismo. Scioli pretende entonces un nuevo debate profundo, esta vez, sobre drogas.
El gobernador aseguró que la salud de los consumidores es un tema que hay que estudiar mucho y puso como ejemplo la actitud de Holanda que después de 30 años, se replantea cambiar su política de drogas. Allí, tienen la idea de evitar el consumo y limitar los riesgos que trae aparejada la droga tanto para la persona que la consume como para su entorno directo y la sociedad. Y esto coincide con Scioli que pretende eliminar las penas para la tenencia de drogas impulsadas por el Gobierno asegurando: “No voy a dar un mensaje para crear más adictos”.












