Así lo consideró Juan Pablo Cayrol, párroco de la parroquia San Cayetano, al referirse a la gran cantidad de gente que se acercó al templo sito en Moreno al 6700 para recibir una bendición en el día que se celebra la festividad del santo. El lema de este año es “San Cayetano, sacerdote fiel, renueva la fidelidad y la esperanza de tu pueblo”.
Luego del ingreso de un nutrido grupo de fieles, se procedió a la bendición de las cuatro puertas y comenzó la primera misa.
En ese contexto, con un tono amable, Cayrol manifestó: “es muy lindo abrir las puertas; las puertas del corazón, de la familia, deben estar siempre abiertas porque es muy triste que un país, una patria, cierre las suyas”. Y subrayó: “con justicia, pan y trabajo, hay que ganarle a lo que nos da bronca”.
Más adelante, el sacerdote subrayó: “la fe y la esperanza abrigan el corazón. Por ello, la mayoritaria presencia de los hombres cada 7 de agosto refleja la necesidad de los jefes de familia para que en su mesa no falte el pan de cada día”.
A continuación, al ser consultado por el mensaje del Papa Benedicto XVI respecto de la situación en nuestro país, Cayrol respondió: “es una frase que probablemente suene fuerte, pero la pobreza siempre tiene que escandalizar”. “Nunca debemos acostumbrarnos a ella” - completó.
LA VOZ DE LOS FIELES
En las inmediaciones del templo y en medio de un interesante número de vendedores que se dieron cita para ofrecer estampitas de San Cayetano y la tradicional espiga, la gente arrojó frases como las que siguen:
-“Vinimos a pedir trabajo porque el trabajo dignifica”
- “Queremos que haya empleo para todos”
- “Ojalá que la pobreza y el desempleo dejen de crecer en nuestro país”.
Por último y como para ponerle un broche a la jornada se realizó la procesión de los seguidores del Santo, que estuvo encabezada por el Obispo Juan Alberto Puíggari y en la que participaron cientos de personas.











