Este martes, en la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia, siete jóvenes seminaristas fueron admitidos a las Sagradas Órdenes. La celebración fue presidida por Monseñor Juan Alberto Puiggari y contó con la participación de cientos de fieles.
Como todos los años, en el marco de esta semana especial, se rezará intensamente por las vocaciones consagradas y se entregarán ministerios, entre otras actividades.
El cronograma se inició el último fin de semana con la lectura y entrega del mensaje del obispo de la diócesis local.
Ayer, en tanto, se realizó la admisión de los jóvenes seminaristas, y este viernes 12, a las 20, también en la Catedral, tendrá lugar la institución en el Ministerio del Lectorado y Acolitado de Seminaristas Diocesanos y de candidatos de la Escuela del Diaconado Permanente.
Por último, el sábado 13 y el domingo 14 se realizará una colecta en todas las misas de las parroquias y capillas de la ciudad y la zona.
Al respecto, Monseñor Puiggari explicó en su homilía: “la admisión a las Sagradas Órdenes es un rito muy sencillo y sacramental, donde los seminaristas, después de haber meditado y discernido durante cuatro años, creen capaz y piden con humildad a la Iglesia ser aceptados para esta última parte de su formación”.
“Y la Iglesia – agregó - los acepta para esta etapa final, pidiendo la gracia, para que sea un momento de plenitud para ellos en este camino de formación sacerdotal”.
Luego, dirigiéndose a los jóvenes, completó: “estudien con profundidad, recen con asiduidad y formen el corazón de pastor en el ejercicio continuo de la caridad pastoral, viviendo un clima alegre de disponibilidad y servicio”.











