Así lo consideró Gustavo Salvá, ex Jefe de la Distrital Centro, tras ser desplazado del cargo. Asimismo, remarcó que en él “nunca van a encontrar un obsecuente” y deslizó que el actual Jefe Departamental local lo “bancó hasta donde pudo”.
En diálogo con Adrián Freijo, el uniformado dio cuenta de que “mientras acompañaba a mucha gente que condujo a la Policía en Mar del Plata”, aprendió que siempre tenía que decir la verdad en el momento oportuno y con la privacidad que fuera necesaria.
Sin embargo, aclaró: “nunca me enseñaron que tenía que decir ‘sí, jefe’ porque sí”.
A renglón seguido, Salvá repasó: “Osvaldo Castelli no fue quien pidió mi relevo, y lo manifestó públicamente”. “Además – continuó – jamás hizo declaraciones en contra de mi persona”.
“Todo lleva a entender que fue una decisión ministerial, por llamarlo de alguna manera, y por más que yo siga buscando explicaciones y respuestas que todavía no he hallado”, agregó.
Asimismo, el ex Jefe de la Distrital Centro comentó: “he pedido una audiencia con las máximas autoridades, ya que, si bien alguien me dijo alguna vez que el Jefe policial quería hablar conmigo, no me lo notificaron”.
“Lo único que me mandaron – acotó Salvá – fue un mensaje de texto, y a mí me parece que mi trabajo y el esfuerzo de quienes me acompañaron merecían otro tipo de trato”.
Por último, en tanto, señaló: “llevo 25 años trabajando en esta ciudad, advirtiendo y aprendiendo de los errores de otros; también son 25 años de ver sufrir a la gente en Mar del Plata”.
Y completó: “ocupé tres años un cargo extenuante que regularmente se extiende por 6,7 u 8 meses, y cuando asumí sostuve firmemente que no me quedaría sentado detrás de un escritorio ni que me escondería detrás de un celular…”
“Obviamente eso tiene sus costos”, destacó. “Lo concreto es que había muchas brasas que pisar y que pisamos; y aunque a varios no les guste, las seguiremos pisando”, concluyó.












