En el festejo por el Bicentenario, una astróloga vaticina cómo estará el país en el futuro. En la tirada salió el conflicto con el campo y la figura de Cristina Kirchner como el diablo.
Sentada en una mesa, mezcla las cartas y aclara: “El Tarot sólo muestra tendencias y cosas que pueden pasar. Es una guía que depende siempre de muchos factores”. María Gisette, la tarotista consultada, despliega el “mazo reader” y comienza la tirada astrológica.
“Lo que vamos a hacer es una tirada que va a mostrar cómo están y cómo estarán las cosas para el país. Lo vamos a hacer con los arcanos mayores, que son arquetipos que representan diferentes momentos de la vida”, comienza.
Luego de desplegar un manto violeta, en el que se pueden visualizar las diferentes casas astrológicas, la tirada comenzó a tomar forma y delineó lo que podría suceder en el futuro inmediato. “El Tarot sólo puede hablar de tiempos cercanos. Como máximo puede referirse a situaciones que se darán de acá a seis meses”, aclara la especialista.
La primera casa astrológica, que refleja cómo nos mostramos hacia los demás, fue ocupada por el arcano denominado El Juicio. “Se trata de un país que muestra un resurgimiento de las cenizas. Crece con mucha fuerza, tiene todos los recursos y demuestra una voluntad de avance”, explica Gisette.
En la segunda casa, que se refiere a las finanzas , salió una de las mejores cartas aunque el análisis debe hacerse también contemplando qué arcanos ocupan las casas cercanas. “Además de estar numerados y de que su significado depende del lugar en el que se encuentren en la tirada, los arcanos deben interpretarse en relación a las cartas que los rodean. Así, su significado nos muestra una explicación más clara y concisa”, resalta.
De este modo, el plano económico del país fue explicado desde El Carro . “Estamos bien, tenemos obstáculos. En la casa cuatro vamos a ver qué conflicto nos está frenando la economía –adelanta Gisette-. Sin embargo, sabemos administrarnos aunque no somos cumplidores con las deudas y usamos mal los recursos”, sugiere la lectura.
¿Cómo nos ven los países vecinos? Esa respuesta se encuentra en la casa número tres en la que se encuentra el arcano “Justicia”. “Nos ven muy bien. Estamos atravesando un momento de buenas relaciones en donde se están cerrando acuerdos importantes. Pero –aclara- la cercanía de la carta anterior nos advierte que nuestra tendencia incumplidora puede llegar a modificar o condicionar estos tratos”, analiza Gisette.
El interior del país sigue, según la tirada, atado al conflicto con el campo. La carta que simboliza esta situación es La Torre. “Se manifiestan problemas con la tierra por manipulaciones del poder. Es un conflicto que si bien perdió la fuerza mediática que supo tener, todavía está latente y nos traerá muchos problemas”.
En lo que respecta a las especulaciones, más precisamente el desarrollo de planes crediticios, la lectura ofrece un panorama negativo. El arcano que rige, en este caso, es La Templanza. “Se van a ofrecer créditos para la gente pero cuidado –alerta- serán tramposos y poco claros. Pueden prometer buenos tratos pero acá hay algo turbio”, dispara la tarotista.
La casa seis habla de cómo está la clase trabajadora y, una vez más, los augurios no son positivos. La carta que rige esta casa es La Luna, una de las más misteriosas del mazo. “Las cosas no están claras. La gente tiene miedo, no sabe cómo son verdaderamente las cosas.
Tiene más dudas que certezas y esto está relacionado, por los ejes, con la casa que representa a los gremios”, advierte.
En lo que respecta a los acuerdos comerciales directos, la casa siete fue ocupada por el arcano La Fuerza que, una vez más, vuelve a hablar de un halo de misterio e incertidumbre. “A ver, los acuerdos están. Pero volvemos al tema de la interpretación conjunta. Hay dudas, no se sabe bien a quién beneficiarán los enlaces comerciales. Están, eso no se duda. Son buenos para el país aunque, una vez más, los beneficios no van a ser percibidos por la clase trabajadora. Esto nos lleva a la casa dos, en la que nos hablaba de nuestro problema para administrar e inevitablemente vuelve a salir el problema de las cosas poco claras”, dispara.
Después de la polémica por los fondos para la deuda externa, el tarot se refiere a las cuentas pendientes a nivel financiero y retoma, una vez más, las dudas. “Sale ‘El Loco’, que si bien es una buena carta, cuando está en un contexto tan desfavorable se tienen que analizar las cualidades negativas de la misma. La inestabilidad, somos como un chico. No cumplimos”.
En la casa nueve se puede ver cómo nos ven aquellos países que no son limítrofes. “Acá tenemos ‘El Mago’, que es una de las mejores cartas. Es un arcano que nos habla de alguien que todo lo puede, que tiene todas las herramientas. Nos auguria buenos acuerdos pero, una vez más, tenemos una herencia que nos puede llegar a complicar”.
Cristina y el poder
La casa del poder, que simboliza a quienes están en el gobierno, precisamente a la Presidente, recibió una de las cartas más polémicas: El Diablo. “Es una de las cartas más egoístas y materialistas del mazo. Habla de personas que no tienen escrúpulos y que no tienen problemas en ensuciar sus manos para conseguir lo que quieren”.
En lo que respecta a los gremios, representados en la casa once, el arcano regente fue “El colgado”. “Bien, volvemos al análisis comparativo. Esta carta, en esta posición, nos habla de entidades que no avanzan, que están aferradas al poder y que no están defendiendo los intereses de los trabajadores”.
La última casa –quizás la más importante de la tirada- habla de cómo es y cómo será el inconsciente de los argentinos. En esta posición se encuentra El Ermitaño. “Somos una sociedad que está atada al pasado pero desde un costado negativo. Siempre es bueno saldar las diferencias y conocer nuestro pasado para poder seguir construyendo el país. Pero esta carta habla del estancamiento, de una figura que mira siempre para atrás y no hace nada con ello”.
Como conclusión de la tirada, Gisette aclara que va a haber una oportunidad de cambio aunque lo que se gesta no es algo bueno . “En lo que respecta a la sociedad, el pueblo está regido por El Sol, una carta que nos habla de la inmadurez. Preferimos mirar a Tinelli, reirnos de los mediáticos u obsesionarnos con el mundial porque la realidad nos supera por su condición tan negativa”, explica la tarotista.
Con respecto al Gobierno, Gisette aclara que se vienen acuerdos importantes mal administrados –siempre y cuando las condiciones no se modifiquen- y que podemos entrar en un período crítico. “Podemos irnos al desastre porque estamos atados a situaciones que no nos ayudan a construir. Van a haber ajustes de salarios y en el plano político, la figura de
Cristina vuelve a aparecer como alguien que está haciendo buenos acuerdos con intenciones poco claras y que no quiere dejar el poder mostrando una realidad engañosa”.
Fuente: minutouno.com












