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Domingo - 11 de Julio de 2010 14:40
Siguen desguazando autos en la zona sur

Con fecha 22 de abril de este año, en esta página, escribiamos en una nota titulada “La biblia y el calefón, que esta pasando en Acantilados....?” acerca de la cantidad de restos de vehículos esparcidos en las inmediaciones de ese barrio, en el sur de nuestra ciudad.La historia se volvió a repetir en las últimas horas.

Lamentablemente en horas de la noche, -aproximadamente 22:40 de este sábado- la patrulla del destacamento Acantilados, detecta sobre el margen este de la ruta 11 entre Mar del Plata y Miramar y a escasos 2 metros de la banquina, un incendio perteneciente a un automovil -aun no registrado y sin pedido de captura por el momento- Duna color blanco, sin motor, que seguramente se trataría de un ilícito.

Tomó inmediatamente conocimiento del hecho el destacamento de bomberos zona Puerto, quienes se encargaron de apagar el mismo, mientras que el personal de la Policia dependiente del destacamento Playa Serena a cargo del inspector Martín De Falco, se hizo cargo del siniestro cortando parcialmente la cinta asfaltica con destino hacia la ciudad de Miramar en conjunto con el personal del destacamento “Acantilados”. Pasadas las 12 de la noche se hizo presente en el lugar la Prefectura quien también se sumó al operativo.

La oscuridad, el barro y aún el olor persistente a gas oil que evidentemente se utilizó para iniciar la combustión del rodado, dificultaban el reconocimiento e identificacion del mismo.
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La Biblia y el Calefón: ¿qué está pasando en Los Acantilados?

A mediados de 2003, el fiscal del área de Robos y Hurtos de Automotores de la Oficina de Determinación de Autores local, Dr. Fabián Belén, manifestó a un conocido diario de la ciudad que “aún no hay un operativo masivo contra los desarmaderos... a pesar del crecimiento del orden del 20 por ciento en el robo de vehículos”.

Ya pasaron siete años desde entonces y todavía el delito en el rubro sigue vigente, pues vecinos de la zona sur, circunscripta en el Barrio Los Acantilados, ven como a diario aparecen diseminadas partes de vehículos, que fueron cortados, incendiados o desarmados. Generalmente, los mayores hallazgos se producen a escasos metros de la Av. Jorge Newbery, que es la continuación de Av. Edison hacia el sur), pero no ocurren solamente en ese sector…

Si bien la zona es propicia por el entorno de malezas, árboles y descampado, todo hace presuponer que se ha intensificado el accionar de grupos que obran sin escrúpulos, puesto que en su accionar deben movilizar estos trozos en móviles especiales por la dimensión de lo que transportan.

Al ser consultado al respecto, un vecino que habita en el camino que une la Av. Jorge Newbery con la continuación de Antártida Argentina (camino viejo a Miramar) respondió: “es una vergüenza; todos los días aparecen autos que son quemados, desarmados, cortados y/o abandonados. Parece que nadie viera nada, porque la Policía pasa pero jamás encuentra responsables”.

Asimismo, el habitante de la zona sostuvo: “para colmo, esta última semana me he enterado que el Destacamento de Acantilados tiene dos móviles inutilizados...”. “Al parecer, los inspectores cambian pero las costumbres son siempre las mismas“, se quejó.

Ofuscado, el hombre señaló a nuestro corresponsal en la zona como a escasos 40 metros de su propiedad apareció días atrás un Fiat Uno, volcado e incendiado. Y también hizo concreta referencia a la parte posterior de un vehículo que quedó inutilizado a escasos 4 metros de la Av. Jorge Newbery, lugar en el que es frecuente el tránsito de turistas durante los fines de semana.

En el mismo sentido, cabe destacar los numerosos barrios cerrados, también conocidos como country, que se están arraigando en este sector de la ciudad, cuyos propietarios perciben la inseguridad justamente en esta problemática, habida cuenta de que la mencionada arteria es lindera a sus viviendas.

Sobre esta situación, personal judicial con autoridad en la jurisdicción, dijo: “cuando se recibe una denuncia sobre la sustracción de un rodado en la vía pública y se desconoce al autor del ilícito, el caso pasa a la órbita de la fiscalía, que es el área que inicia la pesquisa”.

Y continuó: “si a través de la investigación se determina al posible autor, la causa es remitida a un fiscal de grado, que dispone el procesamiento del imputado y prosigue con las actuaciones; en cambio, si no se sabe quién cometió el hecho pero hay una sospecha respecto de que se trataría de un desarmadero, el fiscal da intervención al juez de garantías, quien tiene la facultad de ordenar el allanamiento del local”.

“Si en el lugar se encuentran elementos de procedencia ilícita, los responsables quedarán detenidos y posiblemente se los procesará por encubrimiento, delito que está tipificado en el artículo 277 del Código Penal”, agregó.

Sin embargo, a colación, aclaró: “como se trata de un delito excarcelable, lamentablemente va todo a foja cero”.

No obstante, este no es el caso, ya que los vehículos inutilizados y/o desarmados e incendiados, están tipificados en otro proceder, y éste suele tener relación con malas prácticas de sus propietarios, que a través de lo que se conoce como “autorrobo” intentan accionar contra el seguro y obtener un rédito monetario.

En definitiva, cualquiera sea el modus operandi, los vecinos del lugar exigen una pronta resolución, tanto de las autoridades policiales como de los funcionarios políticas de la ciudad.