El jugador de Peñarol sintió palpitaciones fuera de lo normal este lunes por la noche, luego de un entrenamiento de la selección argentina de básquetbol que se prepara para el Preolímpico de Mar del Plata. Como consecuencia, fue asistido por el médico del conjunto nacional, Dr. Diego Grippo, y derivado de urgencia a la clínica de la Fundación Favaloro, en Capital Federal, donde fue sometido a múltiples estudios.
Las primeras versiones periodísticas dieron cuenta de que el ala pivote cordobés, de 33 años, había sido internado en terapia intensiva por sufrir una arritmia cardíaca.
Sin embargo, informaciones posteriores confirmaron que el basquetbolista resultó alojado en ese sector de cuidados especiales por falta de disponibilidad de camas en otros espacios del nosocomio.
Ante la inquietud que se generó en torno a la salud del máximo ganador de títulos en la Liga Nacional, su madre trató de llevar tranquilidad declarando que afortunadamente no se trataba de nada grave.
La dirigencia de Peñarol tomó idéntica postura, pidiendo a los medios de la ciudad que tomaran el tema con calma, a la espera de un parte médico oficial.
Por caso, el directivo “milrrayitas” Alfredo Miño, de fuerte peso en la Asociación de Clubes, contó que había dialogado con él vía telefónica y que lo había encontrado tranquilo. “Me dijo que estaba mirando televisión y que ya se sentía bien”, afirmó.
Los problemas cardíacos se habrían desatado por una fibrilación ventricular paroxística, que no sólo preocupó al entorno de Gutiérrez sino que también arrojó dudas sobre su participación en el certamen clasificatorio a Londres 2012 y hasta sobre su continuidad en el deporte de alta competencia.
Sin embargo, un comunicado emitido por la Confederación Argentina de Básquetbol puso claridad sobre la cuestión. A través del escrito, la entidad comentó que el jugador del seleccionado “albiceleste” se sintió mal luego de una práctica que tuvo lugar en el estadio de la UADE, en Lima e Independencia, Ciudad de Buenos Aires.
Inmediatamente fue atendido por el médico a cargo de la delegación, quien lo revisó en el Hotel Panamericano y constató un cuadro de taquicardia y tensión arterial baja.
El episodio obligó a Gutiérrez a quedar en observación. Como los síntomas se extendieron en el tiempo, debió ser trasladado a la guardia de la Fundación Favaloro, donde ingresó alrededor de las 20.
Allí fue medicado y estabilizado, con lo cual, en unos quince minutos, recuperó sus valores normales de frecuencia cardíaca.
De todos modos, el personal médico de la entidad dispuso que debía pasar la noche internado por precaución y también para someterse a análisis que permitieran la detección del origen del malestar.
Claudio Villanueva, manager de Leo Gutiérrez, reconoció que su representado estaba fastidioso por la internación y que admitió haber sufrido una situación similar durante la temporada 2006-2007, época en la que vistió la camiseta de Boca.
En tanto, a colación, manifestó: “espero que esto sea sólo una anécdota, ya que siempre se realizó controles y ninguno de ellos arrojó resultados negativos”.












