El ex obispo de Mar del Plata y actual arzobispo de Paraná, Monseñor Juan Alberto Puíggari, realizó una dura crítica socio-política en la misa que celebró en honor a San Cayetano. Durante su homilía, pidió que no se instale “la cultura de la muerte”, alertó sobre la agresividad que hay en el país, desestimó los planes sociales y pidió trabajo genuino.
Frente a miles de fieles, Puíggari pronunció un fuerte discurso, en sintonía con las palabras del arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Jorge Bergoglio.
Sin embargo, convencido y mirando a las cámaras de televisión que transmitieron la ceremonia, aseveró: “nos hemos acostumbrado a la muerte, pero aquellos que somos discípulos de Jesús no nos resignamos. Por eso estamos acá pidiendo y rezando para que el Señor toque los corazones de todos aquellos que pueden hacer algo para que la vida de nuestros hermanos sea más digna”.
Luego, en relación al santoral que se celebra el 7 de agosto, el prelado destacó: “cuando pensamos en San Cayetano sabemos que le pedimos pan, paz y trabajo”.
Y especificó: “necesitamos la paz interior para estar reconciliados con Dios, con nuestra familia y con nuestra sociedad, pero también debemos trabajar por la paz, en una patria donde hay mucha agresividad y mucho resentimiento”.
“También necesitamos el pan que le falta a muchos, tanto como el amor, la salud y la vivienda” – añadió.
En tanto, al concluir, dijo: “lógicamente el trabajo es un pilar fundamental, ya que el hombre tiene el derecho de, con sus manos y con su esfuerzo, llevar el pan a sus casas”. “Es la ley de Dios y nos compete a los hombres reclamar por un trabajo digno, seguro y estable”, reflexionó.












