Cazador de
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Miércoles - 30 de Noviembre de 2011 20:05
“Necesitamos la justicia de los hombres”

Así lo solicitó Mariel López, la madre de Franco Castro, joven asesinado el 19 de marzo de 2010, cuando se dirigía con sus amigos a la Fiesta de San Patricio. El principal imputado en el juicio es Maximiliano Corredera Legato; el otro implicado es Juan Manuel Rivero.

En una entrevista concedida a Vicente Ciano, la señora expresó: “en estos momentos tengo la responsabilidad y el compromiso de reclamar que respeten el último derecho de mi hijo, a quien le arrancaron la vida en un sinsentido”.

Y continuó: “desde aquel drama, mi familia nunca volverá a ser la misma, ya que lo que sufrimos fue devastador”. “De todas maneras, nos obligamos diariamente a mantener la esperanza, objetivo por el cual sostenemos una lucha ardua”, señaló.

En ese sentido, explicó: “Dios es quien nos acompaña y nos fortalece en este tiempo difícil y estamos convencidos de que no podemos culparlo de lo que causan los hombres con su libre albedrío”.

A continuación, consultada por la pena que espera para los acusados, Mariel respondió: “lo único que queremos es que realmente haya justicia para Franco, una justicia verdadera y ejemplificadora, que siente jurisprudencia”.

Poco después, en tanto, recordó: “cuando ocurrió el crimen, yo pedí que nos despertáramos, que saliéramos de esta anestesia popular para que nunca más le ocurriera algo así a otra familia”.

Y prosiguió: “hoy, casi dos años después, vemos que se ha engrosado la lista de víctimas, que los hechos son cada vez más crueles y que involucran a chicos de menor edad”.

“Los delincuentes están terminando con la vida de nuestros hijos, de nuestros abuelos, de nuestros padres y de nuestros hermanos; por eso es que esperamos que llegue la luz de la justicia para equilibrar el dolor de estas pérdidas irreparables”, indicó.

Al finalizar, la fémina aseveró: “en la actualidad cualquiera porta un arma y nadie le pregunta por qué ni cómo. Creo que la solución es impedir que aquellos que tienen múltiples entradas en las comisarías circulen libremente por la calle y procurar una mayor prevención, que incluya más presencia policial en la vía pública”.

“Me parece que aún podemos revertir el problema, pero lo seguro es ya no podemos desperdiciar más tiempo”, concluyó.