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Lunes - 09 de Enero de 2012 06:56
Sugieren la vacunación de animales para evitar focos de carbunclo

El Centro Regional Buenos Aires Sur del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) les recomendó a los productores ganaderos de la zona que mantengan una buena cobertura de inmunización contra la enfermedad para prevenir un brote.

Según advirtieron los especialistas, la principal medida preventiva es la inoculación de los animales susceptibles, especialmente los bovinos.

Asimismo, recordaron que se deberá aislar y brindar un tratamiento específico a aquellos animales que estén enfermos o con sospecha de estar afectados.

Es importante tomar mayores resguardos en aquellos establecimientos con historia de presencia de carbunclo, ya que las esporas de la bacteria que lo provoca (Bacillus anthracis) adoptan formas resistentes a condiciones climáticas adversas, lo que les permite sobrevivir por largos períodos alojadas en subproductos animales como cueros y lanas, objetos contaminados e, incluso, en el suelo.

Por tratarse de una zoonosis (contagio de animal a hombre) y dado que la bacteria transmisora permanece activa en animales muertos, se aconseja evitar cuereados y necropsias del ganado sospechoso o contaminado, salvo que intervengan profesionales veterinarios.

Ante decesos, se indica enterrar los cadáveres para prevenir cualquier clase de contacto.

Vale destacar que los recaudos higiénicos, como el uso de guantes y barbijos y la desinfección de herramientas y utensilios, son de vital importancia, tanto como la esterilización de las áreas donde circularon o se manipularon los animales contaminados.

Por último, el Senasa recordó que, de acuerdo a la resolución 422/2003 del organismo, es obligatoria la denuncia inmediata de la aparición, existencia o sospecha de carbunclo.

SÍNTOMAS EN HUMANOS

- Carbunclo cutáneo: la lesión se asemeja a una picadura de insecto de la cual se genera, al cabo de 1 o 2 días, una úlcera o escara indolora que presenta como característica un centro necrótico de color negro como el carbón.

- Carbunclo digestivo: es la menos frecuente de las variantes. Ocurre generalmente por el consumo de carne poco cocida de animales infectados y provoca una inflamación aguda de todo el tracto gastrointestinal, acompañada de dolor abdominal, vómito y diarrea severa.

- Carbunclo respiratorio: se da través de la inhalación de esporas, las que llevan a la insuficiencia respiratoria. Es común en operarios que trabajaban con lanas y huesos de animales.

En cualquiera de los casos, procurar atención médica inmediata.