Lo reafirmó José Rigane, el titular de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA) y el secretario adjunto de la CTA nacional.
En declaraciones a Cazador de Noticias, el dirigente propuso un esquema de gestión a través del cual la administración y la conducción de las empresas como YPF cuente “con la participación de miembros de organizaciones que defienden los intereses de los usuarios y de aquellas que protegen al medio ambiente, más representantes de los trabajadores y autoridades del Estado nacional”.
Y advirtió al respecto: “caso contrario, es decir, si conservamos el modelo de compañías mixtas o sociedad anónimas abiertas al capitalismo extranjero e internacional, seguiremos teniendo los mismos problemas que hasta hoy o, incluso, mayores dificultades de que las tenemos”.
A colación, Rigane indicó: “lo que se está dando es que lo venimos anunciando hace muchos años; la única diferencia es que este Gobierno ha comenzado no sólo a reconocer la crisis energética sino también a asumir que lo único que han hecho las multinacionales es llevarse las ganancias fronteras hacia afuera”.
“Por eso – reparó - adoptó una decisión positiva como ha sido la expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF, aunque, claro está, a nuestro criterio lo idea hubiera sido que tomara el ciento por ciento para que la empresa se vuelva totalmente pública y estatal”.
Poco después, Rigane aseveró: “ya no necesitamos el Estado bobo que durante tanto tiempo ha sido socio de las multinacionales; queremos un Estado nacional que tenga intervención, mayor poder de decisión y una estrategia clara para planificar a futuro”.
Y continuó: “no olvidemos que la energía no es únicamente un valor estratégico sino que, además, es un bien social y, por ende, no merece ser tratado como una mercancía ni como una commodity”.
“En definitiva – subrayó Rigane – tiene incidencias totales sobre el desarrollo económico y social de la nación, lo cual nos compromete a retomar el camino que, hoy por hoy, transitan países como Venezuela, Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Uruguay, entre otros”.
Al finalizar, en tanto, señaló: “ya no podemos permitir que empresas multinacionales que ganaron desde que pusieron un pie en este sueño pretendan despedirse llevándose un poco más de nuestra riqueza con la excusa de que quedaron en default o sufrieron pérdidas”.
“Es hora de avanzar en la nacionalización y la recuperación de nuestro patrimonio a manos del pueblo, pero sin vuelta atrás y con un criterio socializante. Argentina tiene la inteligencia y la capacidad necesaria para lograrlo”, concluyó.












