La carrera anunciada para 2013, 2014 y 2015 por la Presidenta el 14 de marzo pasado en Casa de Gobierno está cerca de convertirse en una gran columna de humo. En las últimas horas, el ministro de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, reconoció que el contrato no está firmado por problemas de agenda y dificultades con el apoyo económico.
Durante la presentación del Plan Master del Gran Premio de MotoGP, que se correrá en 2013 en las Termas de Río Hondo, el funcionario admitió que “aún no hay nada cerrado”.
El apremio surgió como consecuencia de que en mayo se debía rubricar el contrato para que la Argentina volviera a tener una fecha de la máxima categoría del automovilismo mundial después de quince años. La última vez había sido en Buenos Aires, en 1998, en una competencia que consagró al piloto alemán Michael Schumacher.
De acuerdo a los dichos del propio Meyer, la propuesta había llegado de parte de la empresa Times For Run, que promovió una inversión pública y una privada para el desarrollo de la carrera.
El canon que hay que pagarle a FOM (la empresa de Bernie Ecclestone) para tener la F-1 rondaría entre 30 y 40 millones de dólares anuales, a lo que hay que sumarle el dinero necesario para la construcción, armado y desarmado del circuito callejero.
El Estado argentino se postuló como sponsor del evento y, en consecuencia, aportaría 20 millones a la causa. El resto, en tanto, llegaría desde empresas privadas.
Sin embargo, por ahora, lo único seguro es que días atrás un arquitecto de la Fórmula 1 recorrió la zona de Playa Grande y se estima que para principios de junio profesionales marplatenses del mismo rubro viajarán a Colonia para recibir instrucciones.











