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Sábado - 16 de Junio de 2012 14:10
Una vecina de la ciudad festejó feliz su centésimo cumpleaños

María Marta Ramas de Romani celebró su nuevo aniversario de vida en la casa de su hijo Jorge, en el Barrio Los Acantilados. Allí fue agasajada por sus otros dos descendientes, Alberto y Narciso, sus tres nueras, cinco nietos, tres bisnietos y demás familiares. La abuela nació en Devoto (Buenos Aires) el 11 de junio de 1912.

La fiestita comenzó el mismo día de su cumpleaños, a las 13, y, por supuesto, su protagonista no se privó ni de globos ni de montones de recuerdos.

Sin embargo tamañaza fue su sorpresa cuando llegó un dúo lírico que deleitó a grandes y chicos y que, incluso, la hizo lucirse con la entonación de una estrofa de Mamma y el estribillo del bolero Júrame.

Consultada respecto del secreto para llegar a los 100 años, muy lúcida, animada y optimista, Maria Marta respondió: “en la vida hay que vivir cada cosa a su tiempo, no aferrarse a lo material, estar conectada siempre con Dios y la naturaleza, ser espiritual y estar agradecidos por todo lo que la vida nos ofrece”. “Así – completó - hallarás espinas en el camino, pero también rosas”...

La señora vivió en su barrio natal hasta que se casó y construyó una casa junto a su esposo en el barrio de Versalles, donde se criaron sus tres hijos.

Alrededor de los ‘50 compraron un dos terrenos en la zona de Constitución y, luego, edificaron un chalet para vacacionar en familia. Allí es donde actualmente se la puede encontrar a María Marta, rodeada de sus plantas y sus múltiples anécdotas, entre las que resalta su pasión por los paseos en bicicleta y su gusto por la natación.

Sin dudas, con su extrema espiritualidad y su enorme experiencia, María Marta nos deja como legado un espejo donde mirarse.