Según las estadísticas de la Dirección Nacional de Observatorio Vial, todos los días fallecen entre 12 y 15 personas en la Argentina por causas relacionadas con el tránsito. Como ese número se incrementa durante el receso, el INTI les recuerda a los automovilistas algunos aspectos técnicos a tener en cuenta al momento de iniciar un trayecto prolongado en ruta.
Un choque entre distintos móviles no es un hecho fortuito; tiene causas y responsables. El 88 por ciento de las colisiones se producen por errores humanos y el resto, por defectos mecánicos y fenómenos climáticos.
Es importarte tomar conciencia de la velocidad alcanzada en metros por segundo al conducir: por ejemplo, a 110 km/h se recorren 31 metros en un segundo; a 130 km/h se recorren 36 metros por segundo. O sea, se recorre casi media cuadra antes de poder reaccionar frente a un peligro.
La velocidad incide en la energía puesta en juego en el choque y en la distancia de frenado en forma exponencial cuadrática. Es decir, cada vez que se duplica la velocidad, la distancia de frenado se cuadruplica. Por ejemplo: si a 36 km/h = 10m/seg, la distancia recorrida de frenado es de 6 metros, cuando se alcanza una velocidad de 72 km/h = 20m/seg la distancia recorrida de frenado es de 24 metros, y cuando vamos a 144Km/h = 40 metros en un segundo.
El último caso mencionado demuestra que no se puede frenar totalmente un automóvil en menos de 100m. A esto debe sumarse el tiempo de reacción, es decir la distancia de desplazamiento desde que se percibió el peligro y se decide frenar (ver cuadro 1).
El sistema de freno antibloqueo (ABS) tiene la capacidad de mantener el dominio del vehículo durante la frenada de pánico, pero no disminuye la distancia de frenado.
La distancia de la velocidad en metros por segundo es la mínima que hay que tener en relación con el vehículo que lo antecede. Se recomienda dejar 2 segundos.
Está comprobado por la medicina del trabajo que después de doce horas de vigilia, los seres humanos son más lentos en sus percepciones y acciones. Si el lugar de destino supera los 1.000 km se recomienda hacer escalas para descansar.
Los tiempos de reacción dependen de factores personales y exteriores (ver cuadro 2)
La carga expuesta sobre el techo soporta vientos más fuertes que la equivalente a la velocidad de viaje. Si el vehículo alcanza 80 km/h sobre su techo, el equipaje soportará vientos de más de 120 km/h, pues por acción aerodinámica el parabrisas desvía el aire por sobre el techo. Cuanto más carga lleva un vehículo, pierde reacción, acelera menos y se debe hacer más fuerza sobre el pedal de freno para detenerlo.
Frente a un ruido inesperado, a un corte en el motor o al reventón de una cubierta, se debe apretar en forma inmediata el embrague dejando que el auto se detenga solo. No frene, conduzca por la inercia hacia la zona de detención (derecha), saque el vehículo de la carretera y coloque balizas.











