La iniciativa, que permitiría sumar al padrón a 1,5 millones de personas, fue presentada en marzo pasado por los senadores nacionales del Frente para la Victoria, Diana Conti y Jorge Yoma. De aprobarse la medida, hasta cumplir los 18, los adolescentes estarían aptos para presentarse en las elecciones generales, aunque para ellos el sufragio no será obligatorio.
La idea fue ampliamente apoyada por Aníbal Fernández y ahora el kirchnerismo quiere acelerar el debate para obtener la visto bueno cuanto antes.
Al respecto, el diputado nacional Carlos Kunkel señaló: “tenemos que abrir la participación masiva de los jóvenes que tanto molesta al liberalismo”. “No sé que van a hacer cuando analicemos en el Congreso la posibilidad de bajar la edad del voto a los 16 años”, presionó el legislador.
De acuerdo a lo señalado en el proyecto, Brasil, Nicaragua, Cuba y Ecuador adoptaron esta modalidad y obtuvieron resultados positivos. Pero, además, según advierte la iniciativa, los mayores de 16 años “poseen un nivel de información que los habilita ampliamente para poder formar su opinión”.












