José Santellán, encargado de Bernardino Tenedor Libre, confesó en declaraciones a Cazador de Noticias que las expectativas que tenían en orden al verano se derrumbaron en el primer mes de 2013. “Vino bastante gente pero con poco dinero, con lo cual se ve movimiento por todos lados pero mucha cautela a la hora de gastar”, explicó.
En una entrevista concedida a este portal, el responsable del restaurante ubicado en Rivadavia 2563 expresó: “en noviembre y diciembre forjamos buenas perspectivas de cara a la temporada, sobre todo porque terminamos muy bien el año”.
Sin embargo, a colación, advirtió: “enero, en cambio, empezó bastante triste y no sólo nos desilusionó sino que además nos invitó a pensar en cómo subsistir el resto del año”.
Al respecto, señaló: “creo que a todos los comerciantes nos pasa más o menos lo mismo, es decir, hacemos un gran esfuerzo para mantenernos durante el año con la clientela local y no alcanzamos la diferencia esperada en el verano”.
“Por ende – reconoció – se hace cada vez más difícil soportar la mayor presión impositiva, el gasto en nuevos ítems como el Código de Publicidad y la absorción del incremento de las materias primas”.
En relación a este último punto, aclaró: “los precios siguen sufriendo variantes continuas, con lo cual se achica cada vez más el margen de utilidad de los dueños de los negocios; lo que sucede es que uno debe retocar las tarifas lo menos posible porque si uno aumenta es difícil remontarla para que el público vuelva a entrar”.
“Ganar la plata está difícil para todos y, por eso, se la cuida tanto”, analizó.
Luego, a modo de ejemplo, especificó: “en nuestro salón, la bebida es lo único que se paga aparte; por eso, en promedio, sólo se repite en una mesa de un total de diez; en el resto, consumen un agua o una gaseosa por persona y un vino o cerveza cada dos o tres”.
Por último, en relación al disímil éxito de los fines de semana largo, José respondió: “a mi entender se debe a que la gente que llega en esas fechas tiene otro poder adquisitivo y, en enero y febrero, opta por otros destinos”.
“Claro el turismo siempre es bienvenido, pero a nosotros nos exige adaptarnos a las circunstancias”, concluyó.












