Cazador de
Noticias
Miércoles - 20 de Febrero de 2013 15:45
Un marplatense en bicicleta dará un “abrazo federal” a la Argentina

El licenciado en Periodismo Mauro Martín Clausen tiene 40 años y ejercía como docente. Sin embargo, un día tuvo una idea y se abocó a concretarla: renunció a su trabajo en cinco escuelas y comenzó a pedalear, dispuesto a recorrer el país para filmar un documental. La travesía, con la que busca estudiar la educación nacional, se inició el 16 de enero.

Este atípico profesor de Comunicación Social se propuso unir Mar del Plata con Ushuaia, luego seguir hasta La Quiaca y, finalmente, retornar a la “Feliz” a través del litoral argentino. Lo curioso es que, en vez de preferir la comodidad de un auto u otro vehículo que le permitiera mayor celeridad, eligió hacerlo sobre dos ruedas e impulsado por la fuerza y resistencia de sus propias piernas.

Luego de comenzar el periplo por la Ruta Nacional nº 3, Clausen comentó que más tarde continuará el viaje por la tan afamada Ruta 40. Y confesó: “voy a abrazar el país en bicicleta y voy a visitar con una filmadora todas las escuelas argentinas que pueda, para conocer la realidad educativa conversando con mis colegas, con directivos y con los propios alumnos”.

Su idea es rodar un documental que, una vez editado, tiene intenciones de presentar a las autoridades del Canal Encuentro.

UNA AVENTURA SOBRE RUEDAS

El docente decidió comenzar su recorrido educativo por Ushuaia, para poder avanzar desde el sur y evitar ser sorprendido por el invierno patagónico. En principio, esperaba llegar a Tierra del Fuego el 28 de febrero; sin embargo, las largas distancias lo hacen pensar que recién arribará a su primer destino en los primeros días de marzo.

Para realizar esta aventura, Mauro se tomó un año sabático que lo obligó a renunciar a los cargos que ocupaba en cinco escuelas, con 14 horas semanales. Aún así, no es un improvisado, ya que este es el cuarto viaje que realiza en bicicleta. Los anteriores fueron a La Pampa, Bariloche y La Quiaca. El primero de ellos fue en el invierno de 2010, por lo que transitar el verano patagónico resulta una aventura más que agradable.

“Hasta ahora no he tenido grandes inconvenientes, vengo de mil maravillas, lo único que me ha castigado bastante es el viento patagónico en el tramo Trelew – Comodoro Rivadavia. Realmente es fortísimo el viento, pero usé distintas técnicas como dormir de día y pedalear de noche cuando disminuye. Tarde cinco días, pero llegué”, confesó el docente, quien en Mar del Plata utiliza la bicicleta como medio de transporte.

Y añadió: “realmente la gente es fenomenal en toda la Patagonia, por la atención que he recibido y la hospitalidad”.

La aventura es netamente “gasolera”; el ciclista consume lo mínimo: comida y un espacio para su higiene y alojamiento, el cual durante su recorrido por el medio de la pampa ha sido el campo con una carpa, los desagües pluviales en las rutas e instituciones de bien público en las ciudades.

“Hasta ahora el viaje viene de mil maravillas. He pinchado una sola vez cerca de Sierra Grande. Te puedo asegurar que llegar a un lugar en bicicleta es impresionante, no se compara con nada”, explicó emocionado, esperando seguir recorrido hacia “el fin del mundo”, donde comenzará a filmar el documental que dará testimonio de su amor por el periodismo y su pasión por la docencia.

Fuente: El Patagónico