Tras la audiencia privada que mantuvo con Francisco en el Vaticano, el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, señaló que el actual líder de la iglesia católica “no fue cómplice” del gobierno de facto.
Elegido en 1980 por su militancia por los derechos humanos y sus denuncias durante los años de dictadura, Adolfo Pérez Esquivel dejó hoy en claro que “bajo ningún punto de vista” se puede ligar al Papa con esa gestión.
Asimismo, reconoció haber tocado el tema durante el encuentro con el Sumo Pontífice, aunque expresó que fue “en términos generales”.
De acuerdo a su testimonio, Francisco le confesó su convicción por “avanzar en la verdad y la justicia” y volvió a pedir que lo ”acompañen en la oración“.
”Fue una charla muy buena, donde nos referimos a la situación de la Iglesia, del mundo y de Latinoamérica“, remarcó.
En otro tramo de la conferencia, Pérez Esquivel agregó que su compromiso ”es poder acompañar a Francisco y trabajar para que su Papado pueda estar al servicio del pueblo de Dios y de la humanidad“.
Pérez Esquivel destacó las primeras palabras del ex obispo de Buenos Aires, hoy Papa Francisco, llamando a ”pensar en los pobres y en los más indefensos“, y la elección de su nombre, por San Francisco de Asís, protector de los pobres y desprotegidos.
En forma casi paralela, el Nobel de la Paz publicó en su Twitter que el Papa le expresó su preocupación ”por reducir los índices de pobreza en el mundo trabajando junto a los pobres“, y que se habló de ”los mártires de la Iglesia de América Latina”, como Monseñor Romero, de El Salvador, y Enrique Angelelli, entre otros.
Fuente: Telam












