La víctima fue identificada como Mónica Moya, de 63 años, quien permanecía en su vivienda en el barrio Punta Mogotes. La fiscal que investiga el hecho aseguró que se descarta un robo.
María Isabel Sánchez, de la fiscalía N°8, dio algunos detalles de la investigación del asesinato. Confió que en “principio se descarta el robo”, ya que los pocos objetos de valor que tenía estaban en la casa y, por otra parte, se trataba de una persona humilde. Además, destacó que “no había desorden en el lugar”.
Con respecto al ingreso, la fiscal afirmó que los agresores serían “gente que la conocía a la occisa y ella habría facilitado el acceso a la vivienda”. En tanto, dijo que “podrían haber sido dos los agresores por el tipo de heridas”.
Finalmente, lo tétrico es que la autopsia arrojo que el cuerpo de la víctima tiene 57 heridas de arma blanca. Asimismo, un golpe frontal que ocasionó el deceso y el resto fue ensañamiento. Al respecto, se constató que la muerte data del mediodía anterior al encuentro del cuerpo.











