Este sábado por la tarde en las instalaciones que posee la Agrupación Universitaria de Náutica en Laguna de los Padres, llamadas “Puerto Pampero”, se procedió a la botadura del Barco Escuela Insignia, Clase Nacional Pampero, que lleva el nombre de “Tripulantes del Belgrano”.
El proyecto nació hace dos años, en el seno de la Comisión Directiva de la Agrupación Universitaria de Náutica, con una inquietud de hacer un tributo a aquellos que participaron en la gesta de Malvinas en 1982. Eligiendo en representación de todos los argentinos que estuvieron y en la que muchos dieron su vida, al Crucero ARA General Belgrano y a sus 1093 tripulantes. El Crucero descansa en las profundidades del Atlántico Sur, con 323 almas que lo custodian.
Del emotivo acto participaron Veteranos de Guerra de Malvinas, integrantes de la última dotación del Crucero ARA “Gral. Belgrano”, sus familiares, amigos y socios de la Agrupación. El Comando del Area Naval Atlántica estuvo representado por un oficial y un trompa de la Banda de Música.
En la ceremonia de botadura de este velero de la clase “Pampero” en la Laguna de los Padres, se procedió a mojar su casco con agua del Océano Atlántico Sur, traída especialmente para la ocasión. La propia Agrupación Universitaria de Náutica es la madrina de éste hermoso velero que se ha convertido desde ahora, en un homenaje de la náutica deportiva a los héroes del Belgrano y su última dotación de guerra.
La Agrupación Universitaria de Náutica (AUN) se fundó el 19 de Marzo de 1987 con los objetivos de promover y apoyar los cursos de vela y difundir la actividad náutica en el ambiente universitario.
Hace ya casi 30 años que la Universidad Nacional de Mar del Plata, a través de su Departamento de Educación Física y Deportes, está organizando cursos de navegación a vela. Fue por aquellos días que el Servicio Náutico Deportivo, organismo perteneciente a la Armada Argentina, donó el material básico (dos embarcaciones). Los famosos Pamperitos.
En lo que corresponde a Mar del Plata, por la Universidad, a lo largo de estos años de trabajo, han pasado más de 1.500 alumnos por sus bancadas; y muchos ya nunca pudieron dejarlas; a tal punto que adoptaron al mar como “su segundo hogar”.
Gentileza: Oscar Filippi











