El precandidato a la presidencia visitó la provincia de Tucumán donde reafirmó su deseo de querer estar al frente del ejecutivo nacional.
Massa quiere ser presidente de la Nación, y en esa línea debe entenderse su visita de ayer a Tucumán. Había venido en febrero pasado -también a Famaillá- para lanzar su partido en esta provincia.
Ahora, el diputado nacional regresó a estas tierras para consolidar ese armado, y fue recibido por los legisladores José Teri, José Orellana y Gerónimo Vargas Aignasse y otros dirigentes locales, como José Carbonell, Mario Koltan y Victor Arias. Con respecto a las idas y vueltas de los candidatos a presidente señaló que “Creo que tenemos un esquema consolidado.
Todos dicen: sube fulano, baja mengano, pero fulanito -que somos nosotros- se mantiene. Ningún encuestador nos da menos de 25 puntos, y algunos nos dan 30. Una fuerza nueva representando un cuarto o un tercio de Argentina, es fuerte”.
Se refirió al tema de la seguridad, una de las banderas que Massa viene levantando desde comenzó su carrera política y fue tajante al asegurar que “Si pelear contra la delincuencia y creer que la inseguridad es un drama es ser de derecha, entonces soy de derecha.
No tengo miedo en ser firme en la lucha contra el delito, de exigir penas más duras.” Mirando el futuro Sergio Massa aseguró que su deseo para el 2016 es que para el país sea el año de la concordia, en el que los que piensan distinto se puedan sentar a una mesa, que se terminen las divisiones en las familias, que ese bicentenario sea de la unidad argentina para la puesta en marcha de un proyecto de desarrollo











