El Papa Francisco, al recibir al presidente del Congreso Mundial Judío, Ronald Lauder, dijo que “en el mundo hay aún grandes sufrimientos, antes fue su turno, ahora es nuestro turno”.
Lo contó el propio Lauder, que se reunió con Francisco en el Vaticano: “Antes los judíos sufrieron salvajes ataques y el mundo permaneció en silencio. Ahora son los cristianos que son asesinados y de nuevo el mundo dice poco. ¿Por qué -dice- el mundo no reacciona?”.
Al aludir al encuentro con Jorge Bergoglio, Lauder acotó: “El Congreso Mundial Judío y el Papa están de acuerdo en condenar los salvajes ataques contra los cristianos en Medio Oriente y en otras regiones del mundo”.
El presidente del CJM mostró un pequeño cartel con un símbolo en árabe que significa “N” por “nazareno”, es decir cristiano: con esa leyenda el Estado Islámico identifica en Mosul y la llanura de Nínive a las familias de religión cristiana, muchas de ellas masacradas por los “yihadistas”.
“Recuerda a la estrella amarilla que fue puesta sobre los pechos de los judíos para diferenciarlos de los otros”, dijo Lauder. “El mundo no puede permitirse el lujo de quedar en silencio” frente a las tragedias de estos días, que afectan a los cristianos en Medio Oriente.
“Este silencio es inaceptable, inmoral, no puede seguir siendo tolerado”, subrayó.











