Compañeros del subteniente Mendiola se acercaron al último adiós en el Municipio y brindaron detalles del momento vivido en el operativo. “Puede haber un error pero no sólo que no frenó sino que aceleró”, agregaron.
Rubén y Ezequiel son compañeros de Tránsito y compartieron la calle con Fabían muchísimas veces durante los controles. Cada mínimo detalle de esa noche quedó grabado en sus memorias. “Lo que vivimos fue una locura”, relató uno de ellos, que se desempeña como motorista desde hace años.
“No fue un infractor, fue un asesino. Actuó de esa forma”, sostuvo.
Ambos aseguraron en diálogo con Cazador de Noticias que el joven “nunca trató de parar la marcha, sino que aceleró más cuando lo atropelló y se fugó”.
Ezequiel lo recordó como un episodio que sucedió en segundos, mientras que Rubén afirmó que lo vio en un instante. “Fabián estaba de espalda, no tuvo tiempo de reaccionar”, ilustró.
Desde Tránsito aseguraron que los operativos suelen tener inconvenientes y muchos de los conductores se vuelven agresivos cuando los ven aunque no estén bajo los efectos del alcohol. “Los operativos se hacen señalizados, con balizas y chalecos refractarios. Se nota a mucha distancia. El muchacho ya se venía desviando antes de llegar a Colón e Yrigoyen y no tuvo la intención de frenar jamás”, insistieron.












