El secretario de Estado, John Kerry, es el primer jefe de la diplomacia estadounidense que visita Cuba desde 1945. Tras el acto oficial, se reunió con disidentes del régimen castrista.
El secretario de Estado de EE.UU, John Kerry, afirmó sentirse “en casa” en la embajada estadounidense en La Habana, que se inauguró formalmente hoy, en “una jornada para dejar a un lado viejas barreras y explorar nuevas posibilidades”.
“No hay nada que temer, ya que serán muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, visitarse con más frecuencia, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprender los unos de los otros”, dijo en un fragmento en español durante su discurso en la ceremonia oficial de apertura de la embajada.
Además, aseguró que una “democracia auténtica” en la que puedan “elegir libremente a sus gobernantes” es la mejor opción para los cubanos, aunque dijo que son ellos quienes deben definir su futuro.
“Nuestras políticas del pasado no han conducido a una transición democrática aquí en Cuba. Sería poco realista esperar que la normalización de relaciones tenga un impacto transformador en el corto plazo”, señaló el secretario de Estado.











