Ante el pedido de licencia por parte de Carlos Fernando Arroyo en el Concejo Deliberante, la concejal de Acción Marplatense, Alejandra Urdampilleta manifestó: “Es una manera política de ausentarse para no dar la cara. Está escondido. En cierto sentido no es novedad ya que, según el registro documentado de inasistencias, es uno de los concejales que más faltó al trabajo en el Concejo. En algunos períodos ha llegado a faltar más del 70% de las reuniones de comisión”.
En cuanto a la presencia de Arroyo en los debates legislativos, Urdampilleta aclaró: “También se va de las sesiones, casi nunca completa ninguna. Los argumentos que ahora pretende dar su apoderado Giri para fundamentar esta nueva forma de ausencia son un intento de convertir el pecado en virtud. Arroyo no trabaja, improvisa y miente. No ahora, hace mucho. La diferencia es que ahora puede ser intendente. Quiere serlo, sin explicar sus ideas, sin presentar proyectos, sin mostrar equipos y boicoteando los debates que toda democracia merece”.
En ese marco y sobre las responsabilidades de gobierno, la concejal aseguró: “Quienes gobernamos, nos hacemos cargo de los problemas y de la crítica. Un gobernante no tiene oportunidad de correrse por conveniencia de los desafíos. En la gestión hay que hacerse cargo de la realidad, a veces acertando y también cometiendo errores. Pero no existe el ´ausente con aviso´ en la lucha diaria. Un gobernante nunca se esconde ante las responsabilidades. ¿Qué haría un hipotético Carlos Arroyo intendente frente a las críticas despiadadas y palos en la rueda que pone gente como él desde la oposición?“.
”¿Qué haría ante las actitudes destructivas y obstruccionistas que cualquier aspirante a gobernante tiene que estar preparado para enfrentar y superar? ¿Pediría licencia? Supongamos que sí. Entonces, seguiría como intendente el vice, en este caso Guillermo Arroyo que tampoco habla, cuyo currículum nadie conoce y sus antecedentes en la función pública tampoco”, agregó la edil de Acción Marplatense.
Para finalizar Urdampilleta remarcó: “Se está haciendo del ocultamiento y el silencio una estrategia, pretendiendo que cientos de miles de marplatenses descubran las cosas cuando ya sea tarde. Por último, la nueva ausencia ocurre justo ante una decisión importante: se vota la adquisición del inmueble para la Policía local. Ya votó en contra su creación, al igual que la creación de la Escuela de Seguridad Municipal. Ahora no estará para la compra de la sede. Sin propuestas, sin equipo y oculto, manejado por un empresario recientemente llegado a la política que hasta hace poco era radical, luego denarvaista, luego sciolista y ahora macrista“.











