Nuevamente, un vehículo arremetió contra la entrada del local de Catamarca y Rivadavia. Se llevaron indumentaria en un auto robado. La última vez había sido el viernes.
“Ya no sabemos qué hacer”, contó el encargado, desahuciado. “Queremos poner pilotes porque ya reforzamos la entrada con cortinas metálicas. Después del robo del viernes, recién habíamos podido cambiar la puerta plegable ayer”, agregó.
Cerca de las 3 de la madrugada, un Ford Escort llegó a la esquina, midió la distancia con la entrada y se estrelló contra la puerta. Los delincuentes tuvieron tiempo para llevarse zapatillas y ropa de los estantes del sector trasero del local y escaparon. A pocas cuadras, la policía pudo secuestrar el vehículo, que tenía pedido de secuestro.
“El seguro no siempre nos cubre en estas ocasiones y lo aclaramos porque algunos incluso nos acusan. Es muy feo pasar por esta situación todas las semanas”, reflexionó el encargado












