Vecinos del barrio se reunieron para reclamar por luminarias, falta de colectivos y obras. “Hay una zanja de cuatro metros de profundidad, que dura una cuadra y hace meses que está abandonada”, denunciaron.
Mario Bravo y Tetamanti parece el lejano oeste. No hay asfalto, la lluvia ha dejado calles enteras de barro con difícil acceso, y de noche es mejor no pasar. “Esta es una zona olvidada”, reflexionó Carlos, mientras señalaba el estado de las casas.
“Hay vecinos que hace 40 años que vivimos acá, y siempre hubo promesas pero nunca nada se ha arreglado. Los gobiernos de turno han dejado de lado este barrio”, sostuvo, junto a un grupo de personas que se reunieron en esa intersección para protestar.
Al lado, hay una obra inconclusa que no se ha terminado desde hace un mes. “Es un subpluvial que comenzaron y que quedó ahí. Tiene 100 metros de largo y cerca de 4 de profundidad y mi marido no puede sacar el camión con el que trabaja, porque ni siquiera llega a hacer las maniobras”, detalló a Cazador de Noticias, Ersilia, vecina del lugar.
Carlos apuntó que los colectivos y camiones que pasan por allí, tienen que ingresar al barrio, y circulan las calles internas, por lo que las dejan peor de lo que estaban. “No tenemos veredas ni siquiera, algo esencial para cualquiera”, agregó.
Con carteles y quemando maderas, pidieron presencia municipal porque “la situación es de suma urgencia”: “Es un barrio bastante grande que ha crecido mucho en los últimos años. No tenemos luminaria, hay una sola línea de colectivo que pasa cuando quiere, hay partes que se inundan mucho”, ilustró Ersilia y se lamentó: “Este es un barrio olvidado”.











