Familiares de la niña asesinada por su propio padre en el barrio Belgrano marcharon al Municipio en pedido de justicia. Quieren que se avance en la causa y evitar otros casos de abuso y violencia.
El caso de Lucía estremeció a la ciudad en diciembre de 2015. A pocos días de terminar el año, su padre abusó de ella y la asesinó en la vereda de una vivienda que funcionaba como una iglesia, según testigos.
“Él consumía drogas y tenía visiones. Le daban ataques porque decía que veía bichos y al diablo. Ese día salió de la iglesia y le dio un tiro a mi hija en la puerta”, recordó a Cazador de Noticias, Patricia, su madre.
Para ella, era una situación evitable: “Habíamos hecho la denuncia por casos de violencia pero nadie nos daba bola. Ahora yo no la tengo y aunque nos ayuden a mí y a sus hermanitos con psicólogo y todo, nunca la van a poder devolver”, se lamentó.
Junto a un nutrido grupo de familiares y vecinos, marchó por el centro y pidió a gritos que avance la causa de su hija: “Sabemos que está preso pero queremos que pague y no lo dejen libre. No queremos que nadie sufra lo que le pasó a Lucía”, manifestó.











