Mario se instaló en la zona de Juramento al 900 para aportarle su cuota gastronómica al domingo electoral. “Siempre que hay elecciones laburo bastante bien, espero que hoy no sea la excepción”, dijo ante Cazador de Noticias.
No solo de elecciones vive el hombre. También debe alimentarse. Por eso Mario, un histórico choripanero de Mar del Plata, se instaló con su carrito en la zona de Juramento al 900 para aportarle su cuota de color y tentar a los ciudadanos marplatenses y batanenses.
“Siempre que hay elecciones laburo bastante bien, espero que hoy no sea la excepción”, confesó ante Cazador de Noticias.
Con precios que van desde los 35 hasta los 50 pesos, desde choripanes hasta hamburgesas simples y completas. “Le pongo jamón, queso, huevo y sale como piña”, afirmó en plena tarea laboral.










