La mina argentina de litio que abastece a Tesla, BMW y General Motors, en el Salar del Hombre Muerto, usa agua dulce para su procesamiento y eso ha provocado que se secara una vega en esa zona desértica.
En el desértico Salar del Hombre Muerto de la provincia de Catamarca, a 4000 metros sobre el nivel del mar, la estadounidense Livent comenzó a extraer litio hace 26 años y procesarlo con agua dulce del acuífero Trapiche, pero a los pocos años empezó a secarse la vega del río Trapiche, de donde bebían las ovejas, cabras y llamas de las familias lugareñas.
Estas tierras recónditas de Argentina son la esperanza global porque de aquí se extrae el litio para los vehículos eléctricos, pero la población local está dividida entre el entusiasmo por el ‘boom’ del litio y el temor a quedarse sin agua.(DW)











