En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata – Batán en Unidad Socialista, Pablo Aceto, planteó que “la industria hidrocarburífera argentina fue siempre concebida para el autoabastecimiento. Siempre se tuvo el criterio de que la Argentina tenía capacidad de autoabastecimiento y con eso la posibilidad de desarrollar su propia industria en forma autónoma, sin depender del suministro de energía de otros países. Pero lejos de esa concepción y luego de las privatizaciones, en el desarrollo del tiempo, y con el descubrimiento de Vaca Muerta, se ha pretendido tener una política exportadora”.
En tal sentido, consideró que “muy lejos de eso está la situación actual, en razón de esta ventana de paz que hay en Medio Oriente, se está desplomando el precio del crudo, a esto hay que sumar el último balance semestral de YPF donde todos los números cierran en rojo, lo único que ha crecido es el gasto en pauta publicitaria que asciende a 87 mil millones de pesos durante dos años y 11 millones de dólares en sueldos para directores. Son los únicos números que crecen”.
Por otra parte, refirió que “el acuerdo entre YPF y la petrolera italiana Eni, que se vuelve a firmar otra vez, no tiene decisión final de inversión, tampoco tiene un esquema financiero que lo desarrolle, se está prometiendo 50.000 puestos de trabajo, pero la realidad es que el nivel de perforación está disminuyendo en Vaca Muerta, e incluso se está deslizando la posibilidad de renuncias, jubilaciones anticipadas para los trabajadores del sector. La realidad tiene poco que ver con el discurso”.
Puntualizó, además, que “hay en el mundo una superproducción de gas licuado de petróleo, que es lo que se pretende hacer con Eni en la Argentina, y por lo menos cuatro veces han firmado el acuerdo aunque la plata no aparece. Estamos hablando de una inversión inicial nada más que para infraestructura de 25.000 millones de dólares, más otros 20.000 millones de dólares para desarrollo de pozos y teniendo en cuenta que Eni está invirtiendo en Argelía 1.300 millones de dólares para llevar el gas a través del Mediterráneo y convertirse en una potencia, por lo menos en lo que es la provisión de energía en Europa, y que para convertir el gas natural en líquido se debe enfriar hasta aproximadamente -161°C., subirlo a un metanero y llevarlo a cualquier otro lado del mundo, y pasarlo otra vez de líquido a gaseoso no parece muy creíble este acuerdo entre YPF y Eni”.
Hizo hincapié en que “claramente es un anuncio preelectoral. Ya ha habido varios de estos anuncios que terminaron en la nada. Pasó con la petrolera malaya Petronas que se bajó del proyecto de la planta de Gas Natural Licuado (GNL) y vendió sus activos de shale en Vaca Muerta. Y ahora con Eni, que no tiene el tamaño de la malaya Petronas. Si bien Eni es una gran empresa energética europea con operaciones en más de 70 países, Petronas, la petrolera estatal malaya, es significativamente más grande en términos de ingresos e ingresos totales, según diversos rankings financieros”.
Sostuvo que “esto sitúa a la Argentina ante una clara y evidente situación que se está desarrollando en forma negativa, es decir que pone al país en una difícil situación por posibilidad de desabastecimiento, con el agravante de que por la actual ley de hidrocarburos, modificada por el gobierno de Milei y ratificada por el Congreso Nacional, las petroleras no tienen la obligación legal de garantizar el abastecimiento de energía a la Argentina. Por ende, el año que viene se perfila como muy complicado para un país que tiene grandes vencimientos de deudas en dólares, recibe pocos, debe mucho más. Entonces, ¿de dónde van a salir los dólares para importar energía en el caso de que se corte la producción nacional?”
Subrayó que “la situación es realmente de extrema gravedad. Olvidémonos de todo este circo alrededor de estas inversiones, que a la claras y en comparación con otras inversiones que está haciendo Eni en Argelia, no tienen ni pie ni cabeza. Lo que sí es claro que la Argentina se acerca rápida y constantemente hacia una crisis energética de envergadura. Nada parece detener esto, donde se quiere insistir en una Argentina exportadora, cuando no tenemos capacidad de autoabastecernos, la política exportadora se cae con la caída del precio del crudo, necesita precios altos, lo cual no va a suceder por lo visto. Y esto hace necesario tomar medidas ahora antes de que la crisis vuelva a recrudecerse”.
“La recesión, la depresión en la Argentina hace que esto no se sienta por el momento. Pero ya de hecho estamos viendo que si bien el dólar artificialmente se mantiene en un precio estable, y a pesar de que cae el precio del crudo al precio internacional al igual que el gas, igual que la sobreoferta de gas licuado de petróleo, en la Argentina sigue aumentando el precio al consumidor, a la industria, y forma un techo infranqueable para el desarrollo”, concluyó.










