Un reciente informe elaborado por la Sociedad de Conductores de Taxis de Mar del Plata ha puesto en evidencia la difícil situación económica que atraviesa el sector, revelando que mantener un automóvil de taxi en la ciudad cuesta cerca de $32.000 diarios, según los valores de noviembre de 2025. El estudio, realizado sobre la base de un vehículo promedio de la flota local, considera un esquema de trabajo de 10 horas diarias, todos los días de la semana, sin días de descanso ni vacaciones.
Los principales gastos que deben afrontar los choferes incluyen la amortización del auto, que representa un gasto diario de $4.109; el combustible, que asciende a $10.000; y el seguro, que se ubica en los $4.000. A ello se suman costos por cubiertas ($2.301), mantenimiento de la radio, GPS y reloj ($3.500), impuestos y patente ($3.383), y repuestos menores, como lubricantes y bujías ($2.500), alcanzando un total de $31.993 por día.
Cabe destacar que este cálculo no contempla posibles gastos imprevistos como roturas mecánicas importantes o daños por accidentes, lo que podría incrementar considerablemente el costo operativo. Además, el informe no incluye el pago de cargas sociales si el propietario del taxi contrata a un chofer, lo que haría aún más difícil la rentabilidad del servicio.
El sector está cada vez más preocupado por la falta de una actualización tarifaria acorde a los costos reales. En un contexto de aumento constante en el precio del combustible, los repuestos y los seguros, los taxistas aseguran que, sin una revisión de la tarifa, será cada vez más complicado sostener el servicio y garantizar la calidad del mismo. Según los trabajadores del sector, la rentabilidad está “al límite” y si no se toman medidas urgentes, podría peligrar la continuidad del servicio en la ciudad.
Este informe llega en un momento crítico para los taxistas, que no solo enfrentan costos crecientes, sino también una mayor competencia de aplicaciones de transporte privado, lo que ha generado un panorama aún más incierto para los trabajadores tradicionales del volante. Sin dudas, el sector está pidiendo a gritos una respuesta tanto de las autoridades locales como de los usuarios, para poder garantizar la sostenibilidad del servicio y evitar un colapso en el sistema de taxis de Mar del Plata.













