El próximo 10 de diciembre, el concejal Agustín Neme asumirá como intendente de Mar del Plata tras la licencia de Guillermo Montenegro. Pero su llegada al Palacio Municipal no estará exenta de desafíos: el Presupuesto 2026 ni siquiera fue presentado, y el Concejo Deliberante aún no tiene previsto tratarlo.
El gobierno municipal solicitó una segunda prórroga, extendiendo el plazo para la entrega del presupuesto hasta el 31 de diciembre, cuatro días después de la primera extensión que vencía a fin de noviembre. La fecha límite original era el 31 de octubre, lo que deja a la ciudad sin un plan financiero aprobado justo cuando cambia la gestión.
Desde el Ejecutivo justificaron la demora: aseguran que necesitan analizar e incorporar información sobre los recursos provenientes de los distintos regímenes de coparticipación provincial, cuyos detalles se actualizarán tras un encuentro del Consejo Provincial de Coordinación Presupuestaria y Fiscal Municipal este jueves en La Plata.
La situación plantea un inicio de gestión con incertidumbre sobre ingresos, obras y servicios públicos, mientras Neme deberá asumir responsabilidades sin una hoja de ruta clara. El presupuesto vigente, correspondiente a 2025, había sido aprobado recién en febrero, con aumentos automáticos de tasas y ajustes bimestrales en la tarifa de Obras Sanitarias.
Con la intendencia a punto de cambiar de manos, el Concejo y el Ejecutivo enfrentan la presión de garantizar que la ciudad funcione sin interrupciones, mientras la administración entrante se prepara para tomar decisiones críticas desde el primer día.













