Una intensa tormenta que azotó la ciudad durante la tarde y noche de este jueves generó serios problemas estructurales en el barrio Peralta Ramos Oeste, donde una vivienda de dos pisos quedó al borde del colapso. El hecho ocurrió en la calle Juan Manso al 300, donde equipos de Defensa Civil debieron intervenir para evitar una tragedia.
Al llegar al lugar, los agentes constataron que el inmueble, aparentemente deshabitado, presentaba graves daños en el techo, el cual estaba a punto de desplomarse sobre la vía pública. Además, se detectó un compromiso estructural en las paredes, lo que incrementó el nivel de riesgo de la propiedad.
Ante la gravedad de la situación, Defensa Civil implementó una serie de medidas preventivas para proteger a la comunidad. Se procedió al cierre total de la vereda y el cordón cuneta frente a la vivienda, y se instaló un vallado perimetral que restringió el acceso a la zona afectada. Asimismo, la situación fue derivada a Obras Privadas, el organismo encargado de evaluar la estabilidad del inmueble y determinar los pasos a seguir.
El inmueble, de dos plantas y aparentemente en estado de abandono, fue catalogado como “propiedad comprometida con peligro de derrumbe”, tras la evaluación preliminar. Se estima que las intensas lluvias habrían acelerado el deterioro de la construcción, generando un escenario crítico que, de no haberse actuado con rapidez, podría haber derivado en un colapso parcial o total.
Este nuevo episodio subraya los riesgos que enfrentan las viviendas en malas condiciones estructurales durante fenómenos climáticos extremos, y la importancia de la intervención inmediata de las autoridades para prevenir accidentes mayores.










