La esquina de Bolívar y Misiones, en pleno barrio Don Bosco, se ha convertido en un símbolo del abandono municipal. La montaña de basura que lleva días acumulándose crece a la vista de todos, excepto —aparentemente— de las autoridades de General Pueyrredon, que siguen sin ofrecer una respuesta mientras el malestar vecinal se transforma en indignación.
Los vecinos, cansados de reclamar sin obtener una mínima intervención, hablan de una situación límite: “El recolector pasa y directamente ignora los residuos. El olor es insoportable y cada día es peor”, denunciaron en comunicación con Cazador de Noticias.
El problema, lejos de tratarse de un hecho aislado, expone lo que los frentistas califican como un “vacío de gestión” en servicios esenciales. Advierten que el foco de contaminación que se forma es un riesgo sanitario evidente, y que la dejadez municipal está poniendo en juego la salud y la calidad de vida de toda la zona.
La falta de respuestas, explicaciones o acciones concretas por parte del Municipio profundiza la sensación de abandono. Mientras la basura se acumula y el barrio se deteriora, las autoridades permanecen en silencio, dejando a los vecinos librados a su suerte en un conflicto que podría resolverse con una mínima voluntad política.










