Con una amplia convocatoria, la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata (UCIP) cerró el año con un contundente mensaje en defensa del empresariado local y un firme reclamo por reglas claras, previsibles y controles efectivos frente a la competencia desleal. El encuentro se realizó en el Hermitage Hotel y reunió a unas 500 personas entre empresarios, dirigentes políticos, sindicales y referentes institucionales.
Entre los presentes, estuvieron el intendente interino, Agustín Neme, el ministro de Desarrollo Agrario Bonaerense, Javier Rodríguez, el presidente de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), Camilo Alberto Kahale, el diputado nacional Alejandro Carrancio, empresarios como Antonio Solimeno, Florencio Aldrey, Marcos Cabrales, Florencia Miconi, Patricio Gerbi, Carlos Philapsidis, Luis Terry Artusa, Eduardo Palena, Claudia Álvarez Arguelles, Domingo Contessi, Ignacio Mesa, entre otros.
En tanto, dijeron presente la rectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata Mónica Biasone, el rector de UFASTA Juan Carlos Mena, el rector de la Universidad Atlántida Amado Zogbi, el titular de la Fundación Médica Mar del Plata, Fernando Santomil.
Además, junto a Neme estuvieron funcionarios municipales como Fernando Rizzi y Guillermo Volponi mientras que asistieron el presidente del HCD, Emiliano Recalt y los ediles, Diego García, Solange Flores, Valeria Crespo, Gustavo Pulti, Eva Ayala, Melisa Centurión, Rolando Demaio,Fernando Muro, Ariel Bordaisco y Ricardo Liceaga Viñas. El titular del Consorcio Portuario, Marcos Gutiérrez fue otro de los asistentes al encuentro.
El discurso central estuvo a cargo del presidente de la entidad, Blas Taladrid, quien advirtió sobre las dificultades que atravesó el sector productivo durante el último año, con caída del consumo, frenos en la producción, recorte de turnos y costos que crecieron por encima de los precios. En ese contexto, destacó el esfuerzo de los empresarios locales que “siguieron invirtiendo y sosteniendo el empleo aun en la incertidumbre”.
Taladrid fue enfático al reclamar crédito productivo, controles frente a la competencia desleal —incluida la digital— y el fin de las excepciones que generan desigualdad. “No pedimos atajos, pedimos reglas claras y parejas”, sostuvo, y llamó a avanzar en una planificación de ciudad a largo plazo que contemple la producción y el empleo durante todo el año.










