En declaraciones al programa Propuesta Joven, que se emite por FM 90.5, el secretario general de la CTA Autónoma de General Pueyrredon, Ezequiel Navarro, cuestionó con dureza el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno nacional de Javier Milei y advirtió sobre sus consecuencias para el sistema previsional y los derechos laborales.
Navarro explicó que el financiamiento del Fondo de Asistencia Laboral, destinado a cubrir las indemnizaciones por despido, estará a cargo de los empleadores mediante un aporte mensual del 3% de la masa salarial. Sin embargo, señaló que ese esquema se compensa con una reducción equivalente en las contribuciones patronales al sistema de seguridad social. “Las indemnizaciones pasarán a ser abonadas con recursos que dejará de recibir el Anses, afectando directamente la capacidad de mejorar jubilaciones, pensiones y asignaciones”, alertó.
El dirigente sindical también remarcó que el proyecto prevé una reducción del aporte patronal a las obras sociales, que bajaría del 6% al 5%. “De un día para otro van a cambiar de manos cuatro puntos de la masa salarial. Según nuestros cálculos, esto implica una transferencia de entre 2.000 y 2.500 millones de dólares al año de los trabajadores hacia los empleadores”, afirmó.
En ese sentido, Navarro sostuvo que “lo más grave de la reforma laboral es la enorme transferencia de recursos que se produce, y en segundo lugar el desfinanciamiento del sistema previsional”. Además, cuestionó el argumento oficial de que la flexibilización generará empleo. “En dos años de gobierno, con leyes flexibilizadas y un decreto en vigencia parcial, no se creó empleo. ¿Por qué ahora debería ocurrir?”, planteó.
Otro de los puntos críticos señalados por el titular de la CTA Autónoma fue el capítulo dedicado a las plataformas digitales. Según Navarro, allí no se reconoce ningún nuevo derecho para los trabajadores y se profundiza la precarización. También cuestionó el sistema de “banco de horas”, que permitiría jornadas de hasta 12 horas sin el pago de horas extras. “Es ingenuo creer que el trabajador podrá negociar de igual a igual con el empleador. En la práctica, se pierden las horas extras y se otorga otra ventaja al patrón”, sostuvo.
Finalmente, advirtió sobre los cambios en el régimen de vacaciones, que podrían ser fijadas de manera unilateral por el empleador. “Es cierto que el mundo del trabajo cambió y que hay que dar una discusión, pero esa discusión no puede hacerse perjudicando a los trabajadores ni consolidando una transferencia millonaria de recursos hacia los empleadores”, concluyó.










