En una jornada maratónica, el Senado de la Nación sancionó este viernes la ley de Presupuesto 2026, luego de un debate tenso y prolongado que expuso divisiones entre los bloques y también internas en sectores aliados del oficialismo. La iniciativa fue aprobada en general y luego en particular por capítulos, el mecanismo elegido para acelerar el trámite en el recinto.
El proyecto llegó a la Cámara alta sin el capítulo que incluía la eliminación del régimen de zona fría, luego de que ese apartado fuera rechazado en la Cámara de Diputados. Por ese motivo, el Senado no votó modificaciones sobre ese régimen, que continúa vigente.
Durante la sesión, el oficialismo de La Libertad Avanza, con el acompañamiento del PRO, bloques provinciales y parte de la Unión Cívica Radical, logró reunir el quórum y avanzar con la votación. Sin embargo, el debate dejó en evidencia fuertes cuestionamientos de la oposición, especialmente de Unión por la Patria, que rechazó el Presupuesto en general y denunció un ajuste sobre áreas sensibles.
El principal foco de conflicto fue el Capítulo II, que incluye artículos que eliminan pisos mínimos de financiamiento para educación, ciencia y tecnología. Ese punto generó resistencias incluso dentro de la UCR, donde varios senadores votaron en contra de ese capítulo pese a haber acompañado la ley en general.
La discusión estuvo marcada por discursos críticos, cruces reglamentarios y acusaciones cruzadas sobre el método de votación por capítulos, que la oposición consideró una forma de limitar el debate artículo por artículo. Aun así, el oficialismo consiguió los votos necesarios para avanzar y convertir el proyecto en ley.
Con la sanción del Presupuesto 2026, el Gobierno obtiene una herramienta central para su programa económico, aunque el debate dejó abiertas tensiones políticas que anticipan un año legislativo complejo, especialmente en temas vinculados al financiamiento de políticas sociales, educativas y científicas.










