Una masiva movilización recorrió este míercoles en horas de la tarde las calles de Mar del Plata en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, en debate en el Congreso Nacional. La manifestación reunió a miles de trabajadores, jubilados y organizaciones sociales, quienes marcharon por la avenida Luro desde Plaza Rocha hasta el monumento a San Martín, exigiendo la defensa de los derechos laborales y previsionales.
La protesta estuvo encabezada por las principales centrales sindicales, entre ellas la CGT Regional y las dos CTA cuyos líderes expresaron su rotundo rechazo a la flexibilización laboral propuesta por el Ejecutivo. En su discurso, José Luis Rocha, secretario general de la CGT, convocó a un paro general como medida de presión para frenar la reforma: “Todos los trabajadores entendemos que la única forma de defender nuestros derechos es en la calle y con lucha”, afirmó ante la multitud.
Rocha destacó también la cooperación entre la CGT y las dos Centrales de los Trabajadores de la Argentina (CTA), subrayando la importancia de la unidad en la lucha contra el proyecto de reforma. “No vinieron los patrones a decirnos que un día les sobraba plata y nos querían pagar aguinaldo. No vinieron a decirnos que tenían ganas de pagar vacaciones. Todos y cada uno de esos derechos se consiguieron con lucha”, recordó, aludiendo a las conquistas históricas del movimiento obrero.
La jornada de protestas también contó con una significativa presencia de la Multisectorial de Jubilados y Pensionados de General Pueyrredon y organizaciones sociales, quienes se sumaron al rechazo a la reforma laboral y al ajuste en el sistema previsional.
El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Guillermo Bianchi, denunció que “el escenario actual representa una ofensiva directa contra los derechos laborales”, describiendo las reformas impulsadas por el gobierno como “un ataque frontal a las conquistas alcanzadas durante décadas”. En este sentido, utilizó la metáfora de la “motosierra” para ilustrar cómo se están desmantelando de manera abrupta los derechos de los trabajadores. El referente mercantil centró su crítica en la primera reforma laboral impulsada por el gobierno de Milei el año pasado, que incluyó medidas como la ampliación del período de prueba y la eliminación de intereses y multas para facilitar el blanqueo de trabajadores. Sin embargo, según Bianchi, “estas modificaciones no generaron empleo, lo que pone en evidencia que el problema no está en las leyes laborales, sino en el modelo económico y político que se está implementando”.
Por su parte, la senadora provincial de Fuerza Patria Fernanda Raverta sostuvo que “después de más de dos años de gobierno de Milei se han perdido se han perdido más de 280 mil puestos de trabajo, las condiciones laborales son cada vez más terribles para aquellos que todavía conservan el trabajo, tienen que hacer changas, subirse a un UBER, o sea buscar otro ingreso porque no llegan a fin de mes. Entonces, ir además en contra de los derechos laborales de los pocos que todavía siguen teniéndolos es terminar con la Argentina que tiene una historia de reivindicación del trabajo como pilar fundamental de organización familiar, social y de una comunidad que a partir del trabajo recrea sus proyectos de vida, sus proyectos educativos, sus proyectos de salud, sus proyectos de inclusión social. Ir contra el trabajo y contra el trabajador es ir contra la patria por eso hay que marchar siempre que el gobierno de turno intente ir contra los derechos de los trabajadores".
A su vez, Mario Fernández, secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERYH) Mar del Plata, añadió que “es momento que los dirigentes sindicales nos pongamos las barbas en remojo y empecemos a salir a la calle porque la reforma laboral que pretende Milei es un abuso”.
Roberto “Chucho” Páez, secretario General de la Asociación Gremial de Empleados de Administración, Maestranza y Servicios de Casinos (AMS), expresó a Cazador de Noticias que “marchar contra la reforma laboral es una obligación que tenemos todos los que militamos en el campo popular, en los sindicatos y en las organizaciones sociales, tenemos que estar en la calle porque es una degradación al derecho laboral. Lamentablemente por lo que se dice el gobierno de Milei tendría los números, pero hay que seguir luchando, no hay que resignarse, pueden ganar una votación pero hay que seguir adelante. Seguramente va a venir un gobierno popular y va a derogar esta ley”.
Ezequiel Navarro, secretario General de la CTA Autónoma local y secretario adjunto de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) seccional Mar del Plata, remarcó que “cada vez que Patricia Bullrich está en un gobierno pasan cosas malas, en el 2001 fue la que les quitó el 13% a los jubilados y es la que ayer decía que la reforma laboral ya la tenían cerrada no solamente con los legisladores, sino también que había acuerdo con la dirigencia gremial, pero con la dirigencia gremial no hay ningún acuerdo porque la ley no se modificó sustancialmente y si algún dirigente gremial aceptó algo tendrá que dar la cara con los trabajadores y las trabajadoras porque esta ley nos perjudica a todos y todas, hipoteca el futuro de aquellos que en el día de mañana van a tener un trabajo. No hay un solo punto que beneficie a los trabajadores”.
Pedro Sanllorenti, secretario general de la Agremiación de Docentes Universitarios Marplatenses (ADUM), sentenció que esta reforma pretendida por el gobierno nacional “es regresiva y para aquellos compañeros y compañeras con convenios colectivos, que los pueden perder”. “Siempre decíamos que la Ley de Contrato de Trabajo era piso de derecho para el conjunto de los trabajadores”, dijo y advirtió que “si se aprueba esta nueva ley va a estar mucho más abajo el pido de derechos”.
Pablo Santín, secretario General de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), seccional Mar del Plata, manifestó que “es una reforma laboral que de modernización no tiene nada, todos los artículos perjudican a los trabajadores. No se necesita mucha sabiduría para leer y entender que ningún artículo de esa ley va a generar puestos de trabajo. Simplemente viene a quitarle derechos a los trabajadores y a llevarlos a un estado de vulnerabilidad”.
Pablo Trueba, titular del Sindicato de Marítimos de la Pesca (Simape) subrayó que, entre otros cambios, el proyecto de ley impulsa la eliminación de los gremios como articuladores de acuerdos de condiciones. “Estarán habilitados a arreglar directamente con el trabajador y sabemos cómo termina esta película”, advirtió.
En tanto, la edil del espacio Radicales en Unión por la Patria, Valeria Crespo aseguró que “es una reforma regresiva que nada tiene de modernización, que ataca los derechos de los trabajadores y las trabajadoras. Lo que se intenta es castigarlos creando un fondo en el que los propios trabajadores paguen las indemnizaciones, generando una transferencia de recursos del sector trabajador al sector empresario. Además, se le miente a la gente diciendo que el banco de horas es beneficioso, cuando en realidad será muy perjudicial, ya que permitirá jornadas laborales de más de ocho horas sin el pago de horas extras. Es una reforma muy negativa, por lo tanto es fundamental ganar las calles para demostrar que el pueblo está en contra de esta iniciativa”.
Finalmente, Edgardo Díaz, referente del espacio Radicales en Unión por la Patria, afirmó: “Estamos viendo cómo se está haciendo un trámite exprés en el Senado de la Nación, donde vemos como muchos gobernadores han negociado sus cuitas provinciales entregando los derechos de los trabajadores y las trabajadoras argentinas, hay que estar en la calle porque toda esta reforma es proempresario y ni un solo artículo favorece a los trabajadores”.9










