Vecinos organizados de distintas zonas periurbanas unificaron su postura frente al avance de barrios privados y urbanizaciones cerradas, y advirtieron que estos desarrollos “amenazan el equilibrio ambiental y social” del distrito.
La preocupación se concentra especialmente en áreas como el Bosque Peralta Ramos y Sierra de los Padres, donde en los últimos años comenzaron a instalarse diversos emprendimientos inmobiliarios, algunos de gran escala y con estructuras multifamiliares.
En el Bosque Peralta Ramos, la instalación del barrio privado Lawen bosque y mar impulsó la conformación de la asamblea “Guardianes del Bosque”, integrada por residentes que cuestionan el impacto ambiental del proyecto, emplazado en zona de monte y atravesado por el arroyo Corrientes.
En paralelo, en Sierra de los Padres, la organización “Salvemos la Sierra” volvió a activarse ante la posible concreción del emprendimiento Club de campo Alto la Sierra. El grupo ya había logrado frenar anteriormente la instalación de un parque eólico en el sector y ahora expresa su preocupación por el crecimiento de urbanizaciones cerradas en áreas serranas.
Ambas comunidades confluyeron esta semana en un comunicado conjunto titulado “Alerta por avance inmobiliario sobre bienes comunes”, en el que señalaron que la proliferación de estos proyectos “no es un hecho aislado”, sino que responde a una lógica de expansión de la ciudad cerrada sobre reservas naturales y zonas rurales del Partido de General Pueyrredon.
Entre los principales cuestionamientos, los vecinos remarcaron el déficit de servicios básicos en las zonas donde se proyectan los desarrollos. “¿Cómo se garantiza el agua y la luz para nuevos megaproyectos en áreas donde los habitantes actuales ya sufren cortes sistemáticos?”, plantearon.
Asimismo, advirtieron sobre las implicancias ambientales de construir en zonas de reserva o sierras: pérdida de biodiversidad, mayor riesgo de incendios y la impermeabilización del suelo, lo que afecta la recarga de acuíferos y puede agravar el riesgo de inundaciones.
“No se trata de oponerse al desarrollo, sino de defender el derecho a un territorio planificado, sustentable y con servicios dignos”, concluyeron desde los espacios asamblearios, que anticiparon la realización de actividades conjuntas para visibilizar la problemática y convocar a más vecinos a sumarse al reclamo.










