Para el legislador marplatense, este cambio normativo representa el cierre de un ciclo de estancamiento que duró décadas.
Carrancio sostuvo que el marco legal anterior no protegía al trabajador, sino que asfixiaba la creación de empleo genuino a través de regulaciones obsoletas y litigiosidad excesiva. “Después de décadas de atraso, Argentina deja atrás un sistema que castigaba el trabajo. Se terminó el modelo que veía al emprendedor y al empresario como enemigos”, afirmó.
Carrancio indicó más adelante, "que las nuevas flexibilidades y la reducción de la carga administrativa permitirán que miles de argentinos salgan de la informalidad".
“Ahora vamos camino a la transformación más grande de la historia argentina en materia laboral. Estamos sentando las bases para que el esfuerzo valga la pena y el empleo vuelva a ser el eje del progreso social”, concluyó.










