El inicio del ciclo lectivo 2026 está marcado por un conflicto docente que afecta a varias provincias, incluidas Buenos Aires, donde el inicio de clases estaba previsto para el 2 de marzo. Los principales sindicatos del país, como CTERA, UDA, CEA, Sadop y Amet, convocaron a un paro nacional debido a la falta de una propuesta salarial que reponga los ingresos de los docentes.
La medida de fuerza tiene un impacto directo en millones de estudiantes que, según el calendario oficial, debían comenzar las clases en estas fechas. En Mar del Plata, la huelga se amplió a los docentes municipales, lo que paralizó tanto las escuelas provinciales como las privadas.
Los gremios exigen una solución para la pérdida salarial frente a la inflación, señalando que los salarios docentes han caído a niveles muy bajos en términos reales en las últimas dos décadas. Este conflicto también reabre el debate sobre el financiamiento educativo y las condiciones laborales del sector.












